Conmoción en Morteros: un femicidio seguido de suicidio golpea a la comunidad
Un hombre de 46 años asesinó a su pareja de 38 en una vivienda del barrio Urquiza y posteriormente se quitó la vida. El trágico episodio ocurrió en la tarde de este lunes y es investigado por la Fiscalía de Instrucción de Morteros.
La ciudad de Morteros se vio sacudida este lunes por un hecho de extrema violencia de género que terminó en tragedia. En una vivienda ubicada sobre calle Beiro, en barrio Urquiza, fueron hallados los cuerpos sin vida de una mujer de 38 años y su pareja, un hombre de 46 años, quienes mantenían una relación sentimental desde hace aproximadamente un año.
El macabro hallazgo se produjo tras un llamado a la línea de emergencias que alertó a las autoridades sobre una situación irregular en el domicilio. Al ingresar al lugar, el personal policial se encontró con una escena desgarradora: ambos cuerpos yacían en el suelo de la cocina. Según las primeras observaciones, el agresor habría utilizado un cable para terminar con su propia vida tras cometer el femicidio. Médicos del servicio de emergencias SEM presentes en el lugar no pudieron más que constatar el deceso de ambos.
Una investigación en marcha
Tras confirmar el doble fallecimiento, se estableció un cordón perimetral para preservar la escena hasta la llegada de la Policía Judicial de San Francisco. Tras las tareas de rigor, los cuerpos fueron trasladados a la morgue judicial para la realización de la autopsia, cuyos resultados serán fundamentales para determinar la mecánica precisa del ataque.
La investigación está encabezada por el fiscal Francisco Paygés, quien estuvo presente en el lugar junto al director de la Unidad Regional Departamental Ansenuza, comisario inspector Facundo Bosco, y las jefaturas de la comisaría local. También trabajaron efectivos del SEOM y personal de la Subdirección General de Investigaciones Criminales.
Antecedentes y sombras sobre la relación
Si bien la pareja no convivía ni tenía hijos en común, el desenlace fatal ha dejado atónita a la sociedad morterense. Según fuentes cercanas a la investigación, no existían denuncias previas ni registros de violencia familiar entre el agresor y la mujer fallecida durante el año que duró su vínculo.
Sin embargo, los registros judiciales arrojan un dato clave sobre el perfil del victimario: el hombre contaba con una condena previa dictada en el año 2022 por hechos de violencia familiar contra una ex pareja anterior. Este antecedente sugiere un patrón de conducta violento que, lamentablemente, no había sido detectado en el ámbito de la relación actual.
La noticia ha vuelto a encender las alarmas en la región de Ansenuza sobre la problemática de la violencia de género. Mientras la Justicia continúa con las diligencias para cerrar el caso y esclarecer cada detalle de la secuencia, la comunidad de Morteros transita horas de profundo dolor y consternación, esperando que las pericias finales permitan cerrar un capítulo que, una vez más, tiene a una mujer como víctima fatal de un ciclo de violencia que no logró ser interrumpido a tiempo.