14/10/2026

Oncativo destruyó caños de escape no reglamentarios en una nueva ofensiva contra los ruidos molestos

Lee la nota en :3 Minuto/s, 26 Segundo/s

La medida fue dispuesta por el Gobierno municipal mediante el Decreto Nº 161/2026. Los elementos habían sido decomisados por el Juzgado de Faltas y su destrucción busca reforzar los controles, reducir la contaminación sonora y mejorar la convivencia entre los vecinos.

El Gobierno de Oncativo avanzó con nuevas medidas contra los ruidos molestos y dispuso la destrucción de 41 caños de escape no reglamentarios que habían sido secuestrados en procedimientos administrativos por infracciones a la normativa vigente. La decisión quedó formalizada mediante el Decreto Nº 161/2026, del 6 de octubre, en el marco de las políticas locales de seguridad vial y convivencia ciudadana.

Los elementos estaban bajo la órbita del Juzgado de Faltas y fueron alcanzados por la disposición que establece su inutilización definitiva. El procedimiento se encuadra en la Ordenanza Nº 2273/18, que regula las medidas aplicables a este tipo de dispositivos cuando su utilización infringe las disposiciones municipales.

La decisión apunta a impedir que los escapes decomisados vuelvan a circular en condiciones que contravengan la normativa y a dar un cierre administrativo a los procedimientos que derivaron en su retención.

Ruidos que afectan la vida cotidiana

El uso de caños de escape no reglamentarios constituye una de las fuentes de contaminación sonora vinculadas al tránsito urbano. Los ruidos excesivos de motocicletas y otros vehículos pueden alterar el descanso, afectar la tranquilidad de los hogares y generar conflictos entre quienes circulan y quienes viven en las zonas más transitadas.

En ese contexto, los controles municipales buscan desalentar prácticas que afectan los espacios compartidos y promover el cumplimiento de las reglas de circulación. La medida también pone el foco en una problemática cotidiana para muchos vecinos: la posibilidad de transitar y vivir en una ciudad con niveles de ruido compatibles con el descanso y la convivencia.

Una disposición definitiva para los elementos decomisados

La destrucción de los 41 escapes también responde a una cuestión administrativa. Según lo establecido por la normativa, estos dispositivos no deben ser restituidos a sus propietarios en las mismas condiciones cuando su utilización resulta contraria a las disposiciones vigentes.

Además, disponer de manera definitiva de los elementos retenidos permite evitar su acumulación en dependencias municipales, con los costos de almacenamiento y las dificultades logísticas que esto puede generar.

La medida se integra a una política de control y prevención que busca vincular la seguridad vial con el respeto por las normas y la responsabilidad individual en el uso de vehículos.

El desafío de sostener los controles

La destrucción de los escapes decomisados representa una nueva acción concreta del municipio frente a los ruidos molestos. Sin embargo, el alcance de esta política dependerá también de la continuidad de los controles, la fiscalización de las infracciones y el cumplimiento de las disposiciones por parte de los conductores.

Con esta decisión, Oncativo reafirma su objetivo de reducir la contaminación sonora y fortalecer la convivencia urbana. Para la comunidad, el desafío es sostener una política que combine el cumplimiento de las normas con la responsabilidad de quienes circulan por las calles, en busca de una ciudad más ordenada, segura y tranquila.

El autor:

El Diario del Pueblo

administrator
Previous post El Hospital Municipal de Arroyito incorporó un ecógrafo móvil con una inversión de 30 mil dólares
Next post Una ciclista en la ruta abrió el debate: qué dice la ley y cuáles son las medidas de seguridad obligatorias