28/10/2026

Capilla del Carmen: restauran una joya histórica de 1872 y se prepara una ceremonia de bendición

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Se realizará la bendición y puesta en valor de la histórica capilla de Capilla del Carmen. El ebanista Néstor Lázaro, de Arroyito, dedicó tres meses a recuperar su antiguo retablo, una pieza de madera de algarrobo y cedro que conserva el valor artístico y patrimonial de la construcción.

La comunidad de Capilla del Carmen se prepara para vivir una jornada especial. El próximo 29 de noviembre se llevará a cabo la bendición y puesta en valor de su capilla, un edificio histórico que, según la información aportada, data de 1872 y es considerado el más antiguo de la zona. Uno de los trabajos centrales de esta recuperación fue la restauración del retablo, una pieza de gran valor artístico que volvió a recibir atención después de años de deterioro.

La tarea estuvo a cargo de Néstor Lázaro, ebanista de Arroyito, quien dedicó tres meses a recuperar la estructura, los detalles tallados y los dorados del retablo. El objetivo fue preservar sus características originales y devolverle parte del esplendor que el paso del tiempo había apagado.

Un retablo de casi 155 años que recupera su esplendor

Antes de comenzar la restauración, se realizó una evaluación minuciosa para determinar el estado de conservación de la pieza. El diagnóstico reveló distintos problemas: la estructura estaba desnivelada, había fisuras en los arcos de los nichos, la pintura presentaba desprendimientos y cerca del 80 % de la superficie dorada se encontraba deteriorada.

El retablo está construido en madera de algarrobo y cedro, y presenta un estilo neoclásico. De acuerdo con los datos aportados por el restaurador, podría haber sido realizado en Córdoba alrededor de 1872, una antigüedad que refuerza su importancia como testimonio del patrimonio religioso regional.

La intervención comenzó con la nivelación de la estructura y la revisión de las condiciones de la madera. Después se lijaron las superficies, en gran parte mediante un trabajo manual, y se sellaron las fisuras. También fue necesario retallar algunos sectores para recuperar detalles que se habían perdido o deteriorado.

Uno de los procedimientos más delicados fue la recuperación del dorado. Se limpió la superficie y se reemplazaron las partes dañadas mediante la técnica del dorado a la hoja, con preparación de yeso y hojas de bronce, según la descripción del trabajo realizado.

La restauración incluyó, además, la recuperación de las puertas, las ventanas y sus herrajes, con el propósito de conservar la integridad estética de la pieza y sus elementos complementarios.

El antes y el después…

Preservar la historia para las próximas generaciones

Más allá de la recuperación de un elemento artístico, la intervención forma parte de un objetivo más amplio: poner en valor la capilla en su conjunto y preservar un espacio que integra la memoria religiosa, cultural y comunitaria de Capilla del Carmen.

En localidades pequeñas, edificios como este representan mucho más que su función original. Son lugares vinculados a generaciones de vecinos, celebraciones, encuentros y tradiciones que forman parte de la identidad local.

Por eso, la conservación del retablo adquiere una dimensión que trasciende lo material. Cada detalle recuperado contribuye a mantener viva una parte de la historia y a transmitirla a quienes vendrán.

Lázaro expresó su satisfacción por haber podido intervenir una pieza de estas características y destacó el honor que representa para él haber participado en la restauración de una obra de tanta belleza.

Junto al padre Aldo Tobares, busca también difundir el trabajo realizado para que la comunidad conozca el valor histórico de la capilla y la importancia de proteger su patrimonio.

Una fecha para reencontrarse con el patrimonio local

La ceremonia prevista para el 29 de noviembre marcará un momento significativo para Capilla del Carmen, con la bendición y puesta en valor de su histórica capilla como eje de la jornada.

La restauración del retablo deja en evidencia el valor del trabajo artesanal especializado y la importancia de intervenir con cuidado piezas antiguas cuya conservación exige tiempo, conocimiento y dedicación.

El desafío será sostener en el tiempo las tareas de preservación y promover el reconocimiento de este patrimonio. Recuperar la capilla no significa solamente restaurar sus materiales: también representa una oportunidad para fortalecer la identidad de la comunidad y mantener viva una historia que comenzó hace más de un siglo y medio.

El autor:

El Diario del Pueblo

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