Preocupación en Obispo Trejo por el futuro de los cajeros automáticos: el Municipio asumirá el costo para sostener el servicio
La advertencia del Banco de Córdoba encendió las alarmas en la localidad. Ante el inminente cierre de los cajeros automáticos, la intendente Silbia Mansilla anunció que el Municipio absorberá el costo mensual para evitar que la comunidad quede sin un servicio esencial.
Una noticia inesperada y de fuerte impacto sacudió en las últimas horas a Obispo Trejo. A través de un mensaje dirigido a la comunidad, la intendente Silbia Mansilla informó que el Banco de la Provincia de Córdoba comunicó oficialmente que los cajeros automáticos de la localidad mantendrán su operatividad solo hasta el 26 de febrero de 2026, y que luego dejarían de prestar servicio si no se cubre un costo mensual de 1.750 dólares.
La posibilidad de quedar sin cajeros automáticos generó inmediata preocupación entre vecinos y comerciantes. En una localidad donde el acceso a servicios financieros resulta clave —especialmente para jubilados, beneficiarios de programas sociales y trabajadores— la medida implicaría no solo una incomodidad, sino una verdadera barrera para la vida cotidiana.
“Imagínense quedarnos sin cajeros, sería una desolación”, expresó la intendente en su publicación, dando cuenta del impacto social que tendría la decisión. Frente a ese escenario, el Ejecutivo municipal resolvió absorber el costo mensual para garantizar la continuidad del servicio, aun cuando ello represente un esfuerzo significativo para las arcas locales.
La decisión, lejos de ser menor, pone en evidencia una problemática que atraviesan muchas localidades del interior: el retiro progresivo de servicios considerados esenciales por parte de grandes entidades, y la necesidad de los municipios de intervenir para no profundizar desigualdades. En este caso, la presencia de cajeros automáticos no solo facilita trámites, sino que evita traslados a otras ciudades, con el consecuente gasto de tiempo y dinero.
En su mensaje, Mansilla también apeló de manera directa a la responsabilidad colectiva, convocando a los contribuyentes a regularizar y cumplir con el pago de las tasas municipales, como una forma concreta de sostener los servicios que hacen al funcionamiento diario del pueblo. “Más que nunca”, remarcó, es necesario el acompañamiento de la comunidad.
El episodio abre un debate de fondo sobre el rol del Estado local frente a decisiones externas que afectan de manera directa a los vecinos. En Obispo Trejo, la respuesta fue clara: priorizar el acceso, sostener el servicio y evitar que el pueblo retroceda en derechos básicos. Una decisión que, más allá de los números, vuelve a poner en el centro el valor de lo comunitario y la importancia de un municipio presente cuando más se lo necesita.
La medida del Banco no sólo perjudica a Obispo Trejo sino a todas las localidades con extensión de mostrador, donde cada Municipio deberá decidir si afronta el costo o deja de contar con el servicio para la comunidad. En total, son más de 60 extensiones en todo el territorio provincial.