Incertidumbre laboral en la Ruta 19: cerrará el peaje de Devoto y 35 familias quedan sin empleo
La medida, confirmada por el gremio Uecara, se hará efectiva el próximo 1 de agosto en el marco del proceso de privatización de rutas nacionales. La estación será desmantelada ante la transición hacia un sistema de cobro automatizado, dejando en una situación crítica al personal afectado.
El paisaje de la Ruta Nacional 19 está a punto de cambiar drásticamente. A partir del próximo 1 de agosto, la estación de peaje ubicada en inmediaciones de la localidad de Devoto, en el departamento San Justo, dejará de operar definitivamente. La medida no solo implica el cese de una actividad habitual para los usuarios del corredor, sino que arroja a 35 trabajadores hacia la incertidumbre laboral, al confirmarse que sus puestos no serán absorbidos en el nuevo esquema de concesión.
El fin de una etapa
La noticia, ratificada por Marcelo Gastaldi, delegado de la Unión Empleados de la Construcción y Afines de la República Argentina (Uecara), cayó como un balde de agua fría sobre los trabajadores. Según detalló el dirigente gremial, la decisión se enmarca en la reestructuración de la empresa estatal Corredores Viales S.A., cuyos tramos están siendo traspasados a manos privadas en un plan de privatización que abarca unos 6.000 kilómetros de rutas y autopistas en todo el país.
“Hay incertidumbre, sabemos que se cierra y sería desde agosto. Lo que estamos viviendo es terrible”, sintetizó Gastaldi, quien dio cuenta de un panorama desolador. La situación de los trabajadores de Devoto es particular, ya que, al no estar terminada la autopista en ese tramo, el personal quedó en un limbo jurídico: “En los pliegos de concesión, prácticamente no existimos”, sostuvo el referente sindical.
Reubicación y tecnología: el escenario futuro
Aunque la estación de peaje de Devoto desaparecerá, la lógica de los cobros en las rutas nacionales no se detiene. El plan oficial contempla mantener una cabina cada 100 kilómetros, por lo que se prevé que la estructura se traslade a un punto cercano a Arroyito, complementada con una nueva estación en el acceso a Josefina, cerca de San Francisco.
No obstante, el cambio no es solo geográfico, sino tecnológico. La intención del nuevo esquema es implementar un sistema de cobro mediante “Telepase” y automatización, eliminando gradualmente la presencia humana en las cabinas. Esto significa que los 35 empleados de Devoto no serán reubicados en las nuevas estaciones, quedando fuera de la estructura operativa de la empresa.
Un impacto que excede los números
El cierre del peaje llega en un momento de tensión para los trabajadores del sector. A nivel nacional, Corredores Viales ya ha desvinculado a más de 120 operarios en el tramo de la Ruta Nacional 226, en la provincia de Buenos Aires, bajo el mismo paradigma de modernización automatizada.
Ante este cierre, la empresa ha propuesto dos vías de indemnización para los empleados: una estándar, conforme a los años de servicio, y una “mejorada” que incluye el pago de salarios adicionales y aportes de obra social en cuotas. Sin embargo, desde el gremio advierten que estos montos se ven rápidamente erosionados por la inflación, convirtiéndose en un paliativo insuficiente para quienes pierden su sustento diario.
El cierre de la estación de Devoto marcará un antes y un después en la dinámica del corredor vial más importante de nuestra región. Mientras los gremios continúan analizando los términos de las desvinculaciones, para los 35 trabajadores y sus familias comienza la etapa más difícil: la búsqueda de una salida laboral en un contexto económico complejo, mientras la modernización de la ruta avanza sin contemplaciones hacia la automatización total.