13/08/2026

Seguridad regional: San Justo incorporó 250 cámaras y cada localidad recibirá nuevos equipos de monitoreo

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La Comunidad Regional San Justo concretó la compra con fondos propios de 250 cámaras que serán distribuidas entre los municipios y comunas que integran el organismo. La medida busca reforzar las estrategias de prevención y monitoreo frente a una problemática que atraviesa a toda la región.

La seguridad volvió a ocupar un lugar central en la agenda de la Comunidad Regional San Justo, que adquirió con recursos propios 250 cámaras de monitoreo destinadas a reforzar la vigilancia en las distintas localidades que integran el organismo. Cada municipio y comuna recibirá siete dispositivos, que serán incorporados a los sistemas de prevención existentes o utilizados para ampliar la cobertura en sectores que actualmente no cuentan con monitoreo.

La iniciativa fue analizada durante una reunión de la Comunidad Regional, donde participaron autoridades municipales y comunales. El objetivo es sumar tecnología a las políticas de prevención y fortalecer la capacidad de respuesta ante situaciones que puedan afectar la seguridad de los vecinos.

Siete cámaras para San Francisco

En el caso de San Francisco, los siete nuevos equipos se incorporarán a una estructura de monitoreo que ya cuenta con alrededor de 250 cámaras instaladas en diferentes sectores de la ciudad, conectadas al Centro de Atención Ciudadana.

La incorporación permitirá ampliar y reforzar ese esquema, con la posibilidad de ubicar los nuevos dispositivos en puntos estratégicos que permitan mejorar la cobertura territorial.

El intendente de San Francisco, Damián Bernarte, destacó la decisión de avanzar con una compra regional y consideró que representa un nuevo respaldo al trabajo que se viene desarrollando desde la Comunidad Regional frente a la inseguridad.

Para el mandatario, la incorporación de tecnología constituye una herramienta más dentro de una estrategia que busca coordinar esfuerzos entre las distintas localidades y sumar recursos destinados a la prevención.

Una inversión regional con fondos propios

El presidente de la Comunidad Regional San Justo, Miguel Méndez, explicó que la compra fue posible mediante fondos propios del organismo y que la distribución contempla siete cámaras para cada localidad integrante.

La decisión tiene un componente que excede la incorporación de equipamiento: apunta a que municipios y comunas puedan fortalecer sus propias estrategias de seguridad sin que el tamaño de cada población sea un condicionante para acceder a herramientas tecnológicas.

En localidades que todavía cuentan con sistemas de monitoreo más reducidos, los nuevos dispositivos permitirán ampliar la cantidad de puntos observados. En aquellas que ya poseen una infraestructura consolidada, como San Francisco, servirán para reforzar el esquema existente.

La Tordilla y Tránsito también suman tecnología

Entre las localidades alcanzadas por la iniciativa se encuentra La Tordilla, que recibió siete nuevas cámaras de monitoreo y Tránsito, seis. Todas son cámaras domo de 360 grados, equipadas con visión nocturna y tecnología Wi-Fi, características que permitirán ampliar las posibilidades de vigilancia durante las 24 horas y cubrir distintos ángulos desde un mismo dispositivo.

La distribución busca que el impacto de la inversión tenga alcance regional y que cada una de las localidades pueda determinar, de acuerdo con sus necesidades, los lugares donde los equipos resulten más útiles.

Una problemática que no distingue localidades

Desde la Comunidad Regional remarcaron que la inseguridad constituye una preocupación común tanto para las ciudades de mayor población como para las pequeñas comunas.

En ese contexto, la compra conjunta aparece como una herramienta para coordinar recursos y generar respuestas compartidas frente a una problemática que, por su dimensión, requiere articulación entre los gobiernos locales y las autoridades provinciales.

Méndez destacó además el trabajo coordinado que se viene desarrollando con el Gobierno de Córdoba, señalando que la cooperación entre los distintos niveles del Estado permite abordar problemáticas que exceden las fronteras administrativas de cada localidad.

La estrategia apunta a que el monitoreo pueda funcionar como una herramienta preventiva, aportar información ante determinados hechos y complementar el trabajo de las fuerzas de seguridad y de los organismos municipales.

Tecnología para reforzar la prevención

La incorporación de cámaras no constituye por sí sola una solución a la problemática de la inseguridad, pero sí suma una herramienta que puede resultar clave dentro de un esquema más amplio de prevención, monitoreo y coordinación.

Para las comunidades más pequeñas, contar con nuevos dispositivos representa además una oportunidad para ampliar una infraestructura que, por razones presupuestarias, muchas veces resulta difícil de desarrollar con recursos exclusivamente locales.

Con la distribución de las 250 cámaras, la Comunidad Regional San Justo busca consolidar una política de seguridad con alcance territorial y reforzar la capacidad de monitoreo de cada localidad.

Ahora, el próximo paso será definir la ubicación de los equipos y avanzar con su puesta en funcionamiento. De esa implementación dependerá buena parte del impacto concreto de una inversión que marca un nuevo capítulo en el trabajo conjunto de los municipios y comunas de la región frente a una de las principales preocupaciones de sus vecinos.

El autor:

El Diario del Pueblo

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