20/08/2026

La historia detrás de San Roque en Villa Santa Rosa: una tradición que volvió a las calles después de casi una década

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La imagen de San Roque volvió a ser trasladada desde el Cementerio homónimo en procesión hasta el Santuario. Su presencia tiene una historia que comenzó en 1928, cuando una antigua Sociedad de Socorros Mutuos incorporó al santo a la celebración religiosa de la localidad.

Hay imágenes que no son solamente imágenes. En algunos pueblos, detrás de una figura religiosa hay décadas de historia, decisiones, documentos, tradiciones y, sobre todo, una profunda identificación de la comunidad. Ese es el caso de San Roque en Villa Santa Rosa, cuya presencia en las procesiones patronales se remonta a casi un siglo atrás.

Cada 16 de agosto, la imagen de San Roque vuelve a salir desde el cementerio para acompañar las fiestas patronales en honor a Santa Rosa de Lima. La recuperación de esta tradición tuvo un significado especial para muchos vecinos, ya que el Santo había dejado de participar de la procesión durante varios años.

Pero para entender por qué San Roque ocupa un lugar tan particular en la historia religiosa de Villa Santa Rosa hay que retroceder hasta 1928.

Una imagen llegada desde Italia

Según explicó el historiador Enzo Toneatti, director del Museo de Villa Santa Rosa, la historia está vinculada con la antigua Sociedad de Socorros Mutuos de San Roque, una organización que funcionaba en la localidad y que puede considerarse antecesora de las actuales mutuales.

Estas sociedades tenían una fuerte función social: sus integrantes realizaban aportes a un fondo común destinado a asistir a quienes atravesaban mayores necesidades económicas.

En ese contexto, la Sociedad de Socorros Mutuos de San Roque adquirió en Italia una imagen del santo y decidió instalarla en el espacio que la institución tenía en el actual cementerio San Roque.

Pero los integrantes de la sociedad quisieron que aquella imagen tuviera también una presencia en la vida religiosa de la comunidad.

Por eso solicitaron al entonces cura párroco, Horacio Ferreira, que San Roque acompañara a Santa Rosa de Lima durante la procesión patronal.

La solicitud fue aceptada y, de acuerdo con documentación histórica mencionada por Toneatti, desde 1928 San Roque comenzó a acompañar a Santa Rosa de Lima.

Una tradición que convirtió al santo en “vicepatrono”

Con el paso de las décadas, aquella participación se transformó en una costumbre profundamente arraigada entre los vecinos.

San Roque comenzó a ser reconocido popularmente como una especie de vicepatrono de Villa Santa Rosa, detrás de Santa Rosa de Lima, aunque esa denominación no contaba con documentación oficial que la acreditara.

Y allí apareció uno de los capítulos más particulares de esta historia.

En torno a 2013, durante la gestión pastoral del entonces párroco Gabriel Iglesias, se decidió interrumpir el acompañamiento de San Roque a Santa Rosa de Lima. La razón estaba relacionada precisamente con la falta de documentación que acreditara formalmente al santo como vicepatrono.

Durante ese período, la imagen permaneció vinculada a las celebraciones del 16 de agosto, fecha de San Roque, en el cementerio que lleva su nombre.

La tradición, sin embargo, permaneció viva en la memoria de los vecinos.

La insistencia de la comunidad

Con el paso del tiempo, los pedidos para recuperar la antigua costumbre volvieron a aparecer.

Cuando asumió como párroco el padre Pablo Liendo, se revisó nuevamente la cuestión y se buscó documentación que pudiera acreditar la condición de San Roque como vicepatrono. Según el relato histórico, tampoco se encontró un documento que lo estableciera formalmente.

En ese contexto, el obispo señaló que la localidad contaba con otro santo con una vinculación directa con su historia: José Gabriel del Rosario Brochero.

Finalmente, el 24 de agosto de 2017, el Cura Brochero fue reconocido como copatrono del templo, incorporándose su figura a la identidad religiosa del santuario local.

San Roque, mientras tanto, continuó ligado a su propia celebración y al espacio del cementerio.

El regreso que esperaban los vecinos

La historia tuvo un nuevo capítulo en 2025, cuando, a partir de la insistencia de la comunidad y con un nuevo párroco, se decidió recuperar la participación de San Roque en la procesión.

La imagen volvió a salir desde el cementerio para acompañar nuevamente a Santa Rosa de Lima.

Ese año, la tradición volvió a repetirse y adquirió una dimensión todavía más emotiva: la procesión del 16 de agosto se desarrolló bajo una intensa lluvia.

Lejos de impedir la celebración, el mal tiempo terminó convirtiéndose en parte de una jornada que muchos vecinos recordarán durante años. La imagen de Santa Rosa avanzando por las calles, seguida por San Roque y acompañada por numerosos fieles bajo los paraguas, dejó una de las postales más significativas de las Fiestas Patronales.

De acuerdo con el relato de Toneatti, fueron más de dos cuadras de personas las que acompañaron la procesión. (fotos de 2025)

Mucho más que una imagen

La historia de San Roque permite entender cómo las tradiciones religiosas de una comunidad pueden construirse y transformarse con el paso del tiempo.

Una imagen adquirida por una sociedad de ayuda mutua en 1928 terminó incorporándose a una de las celebraciones más importantes de Villa Santa Rosa. Décadas después, una decisión pastoral interrumpió la costumbre, pero la memoria colectiva de los vecinos consiguió mantenerla vigente hasta recuperar su lugar.

Hoy, San Roque continúa teniendo su espacio en el cementerio que lleva su nombre y, desde 2025, volvió a caminar junto a Santa Rosa de Lima durante las Fiestas Patronales.

La historia no está solamente en los documentos ni en las paredes de una capilla. También está en la memoria de quienes sostienen las tradiciones. Y en Villa Santa Rosa, cada 16 de agosto, San Roque vuelve a salir a las calles para recordar que algunas costumbres pueden esperar, pero no necesariamente desaparecen.

El autor:

El Diario del Pueblo

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