Villa del Rosario se incorpora a Territorios RAMCC y busca posicionarse como una ciudad de oportunidades para nuevas inversiones
La ciudad cabecera del departamento Río Segundo ya cuenta con un perfil dentro de Territorios RAMCC, una plataforma destinada a visibilizar el potencial de distintas localidades y facilitar vínculos con empresas, inversores y actores interesados en desarrollar nuevos proyectos. La iniciativa pone en valor su ubicación estratégica, su entramado industrial y comercial, la oferta educativa y la infraestructura disponible.

Villa del Rosario dio un nuevo paso en su estrategia de promoción del desarrollo productivo al incorporarse a Territorios RAMCC, una plataforma que permite mostrar las características y oportunidades de la ciudad ante empresas, inversores y organizaciones que buscan nuevos destinos para radicar proyectos.
La iniciativa busca transformar en una carta de presentación concreta buena parte de las fortalezas que la localidad viene construyendo: conectividad, actividad industrial y comercial, formación de recursos humanos, servicios, infraestructura y una matriz productiva vinculada históricamente al sector agropecuario, pero que en las últimas décadas amplió sus horizontes hacia la agroindustria y otras actividades.
Una ubicación que juega a favor
Fundada el 27 de enero de 1795, Villa del Rosario es la ciudad cabecera del departamento Río Segundo y cuenta con una superficie de 1.421 hectáreas.
Uno de sus principales atributos para el desarrollo económico es su ubicación. La ciudad se encuentra en la intersección de las rutas provinciales 10 y 13, a unos 70 kilómetros de Córdoba Capital.
A esa ventaja se suma el acceso a corredores estratégicos: la Autopista Córdoba-Rosario se encuentra aproximadamente a 35 kilómetros, mientras que la Ruta Nacional 19, uno de los principales ejes de conexión del centro del país, está a unos 25 kilómetros.
Esta red vial le permite a Villa del Rosario proyectarse no solamente hacia los grandes centros urbanos de Córdoba, sino también hacia mercados regionales y corredores vinculados con el Mercosur.
Para una empresa que analiza dónde instalarse, producir y distribuir, la conectividad representa un factor determinante. En ese escenario, la ciudad busca convertir su ubicación geográfica en una ventaja competitiva.
Una economía que combina campo, industria y comercio
El perfil productivo local tiene una fuerte raíz agrícola-ganadera, pero con el paso del tiempo esa matriz se diversificó.
La transformación de materias primas, la elaboración de alimentos para nutrición animal y productos destinados al consumo humano forman parte de una estructura agroindustrial que convive con otras actividades.
Entre ellas aparece una industria particularmente identificada con Villa del Rosario: la fabricación de muebles y productos vinculados al sector del living, con presencia en mercados de distintos puntos del país.
La ciudad cuenta además con más de un centenar de PyMEs y emprendimientos vinculados a rubros como la construcción, metalurgia, industria láctea, frigoríficos, software y producción alimentaria.
En conjunto, el perfil presentado por la ciudad contabiliza más de 900 unidades económicas activas, un indicador que permite dimensionar la diversidad del movimiento productivo y comercial.
A esta estructura se suma la disponibilidad de infraestructura industrial, con tres parques industriales —dos municipales y uno privado— y dos zonas industriales, además de accesos vinculados con los principales corredores viales.
El capital humano, otro de los activos estratégicos
La propuesta de Villa del Rosario no se limita a terrenos, rutas e infraestructura.
La ciudad también busca exhibir como uno de sus principales recursos la formación de recursos humanos.
Cada año recibe a más de 2.000 estudiantes, consolidándose como un polo educativo de referencia para localidades de la región.
La oferta incluye propuestas universitarias, terciarias, técnicas y de formación profesional. Entre ellas se encuentran carreras y dependencias vinculadas con la Universidad Nacional de Villa María, Universidad Siglo 21 y Universidad Blas Pascal.
También sobresale una propuesta educativa de fuerte vinculación con la producción: la Tecnicatura Superior en Molienda de Cereales y Oleaginosas, presentada como única en Sudamérica.
A esto se agregan carreras relacionadas con desarrollo de software, tecnología y biotecnología de los alimentos, enfermería, instrumentación quirúrgica y formación docente.
La combinación entre actividad productiva y formación aparece así como uno de los argumentos centrales para atraer nuevos emprendimientos que necesiten trabajadores capacitados sin alejarse de los principales centros urbanos.
Desarrollo productivo con mirada ambiental
Otro de los elementos destacados en el perfil de la ciudad es su política vinculada con la economía circular.
En 2024, la Municipalidad de Villa del Rosario, junto con la Cooperativa de Servicios Públicos Coovilros Ltda., puso en funcionamiento el primer Centro de Economía Circular regional.
El espacio está destinado al tratamiento y disposición adecuada de residuos secos generados en la ciudad y localidades de la zona.
El proyecto cuenta con aprobación del Estudio de Impacto Ambiental mediante la Resolución 201/2024 y también incorpora una herramienta orientada al sector empresarial: las organizaciones que realizan correctamente la entrega de materiales pueden acceder a un certificado semestral oficial que respalda sus procesos de sustentabilidad.
Para las empresas que deben cumplir estándares ambientales cada vez más exigentes, este tipo de infraestructura puede convertirse en un elemento adicional al momento de evaluar una radicación.
Una ciudad de 22 mil habitantes con servicios de escala regional
Villa del Rosario ronda los 22.000 habitantes y cuenta con una estructura de servicios que acompaña su perfil de ciudad intermedia.
La prestación de energía eléctrica y otros servicios está vinculada a Coovilros, que además ofrece conectividad mediante fibra óptica, televisión y telefonía.
La ciudad dispone también de red de gas natural, un recurso de especial importancia tanto para el sector residencial como para actividades industriales de mayor demanda.
En materia sanitaria, cuenta con el Hospital Provincial San Vicente de Paul, una clínica privada, centros municipales de atención primaria y servicios especializados, entre ellos tratamiento de enfermedades renales y diálisis.
La infraestructura se completa con transporte de cargas y pasajeros, entidades bancarias, inmobiliarias, profesionales y una amplia red comercial y gastronómica.
El turismo y la identidad también forman parte de la propuesta
El perfil que Villa del Rosario presenta ante potenciales inversores no está construido únicamente alrededor de la producción.
La identidad cultural, el patrimonio y los espacios recreativos también forman parte de la oferta de la ciudad.
La Basílica Menor Nuestra Señora del Rosario, el Museo Histórico Municipal Rodolfo Rivarola y la Capilla San José Obrero constituyen algunos de sus principales puntos patrimoniales.
A ellos se suma la Costanera del Río Xanaes, con aproximadamente tres kilómetros de extensión, espacios para actividades recreativas, balneario y camping.
Y hay un acontecimiento que ocupa un lugar central en la identidad local: el Festival Nacional de Folclore en el Agua, una celebración con más de cinco décadas de trayectoria cuyo escenario se instala sobre el lecho del río Xanaes, una característica que le otorga un perfil singular dentro del calendario cultural argentino.
Una vidriera para mostrar lo que la ciudad tiene para ofrecer
La incorporación a Territorios RAMCC representa, en este contexto, una herramienta de promoción que busca ir más allá de una presentación institucional.
La intención es que la ciudad pueda ser encontrada y evaluada por quienes analizan oportunidades de inversión, radicación empresarial y desarrollo de nuevos proyectos.
Para Villa del Rosario, el desafío será ahora transformar esa visibilidad en oportunidades concretas: nuevos emprendimientos, generación de empleo, ampliación de su estructura productiva y fortalecimiento de las empresas que ya forman parte de la economía local.
En una región donde las ciudades compiten por atraer inversiones y generar oportunidades laborales, contar con una plataforma para exhibir fortalezas puede convertirse en un recurso estratégico.
El próximo capítulo estará en la capacidad de convertir esos atributos —ubicación, infraestructura, producción, educación, servicios y capital humano— en proyectos reales que se radiquen en la ciudad y contribuyan a consolidar su crecimiento durante los próximos años.