Oncativo celebró 157 años: una historia que comenzó con el ferrocarril y se proyecta hacia el futuro
La ciudad conmemoró este domingo 6 de septiembre un nuevo aniversario, en una jornada que invitó a recuperar la memoria colectiva y reconocer el camino recorrido. Desde aquel 1 de septiembre de 1869, vinculado al tendido ferroviario, Oncativo construyó una identidad marcada por el trabajo, sus instituciones y un patrimonio que todavía permanece vivo.

Oncativo celebró este domingo 6 de septiembre sus 157 años de historia, en una fecha que volvió a poner en primer plano las raíces de una comunidad que creció alrededor del trabajo, la organización vecinal y la construcción de instituciones que marcaron distintas etapas de su desarrollo.
La referencia histórica que se toma para señalar el nacimiento de la población es el 1 de septiembre de 1869, fecha asociada al paso del ferrocarril por la zona. A diferencia de otras localidades, Oncativo no cuenta con un fundador ni con una fecha formal de fundación, por lo que el tendido ferroviario constituye el principal punto de referencia para reconstruir sus primeros pasos.
Más de un siglo y medio después, aquella población surgida en torno a las vías se transformó en una ciudad que conserva buena parte de las huellas de su pasado mientras busca nuevas oportunidades para su futuro.

Una historia marcada por el trabajo y las instituciones
Recorrer la historia de Oncativo es también recorrer la historia de las personas e instituciones que fueron dando forma a la comunidad.
Entre los primeros grandes hitos aparece la figura de Miguel Aimar, inmigrante italiano que realizó importantes aportes al desarrollo local durante las primeras décadas del siglo XX.
En 1910 impulsó la construcción del Bar Victoria y, poco después, el primer biógrafo de la zona, el Cine Victoria. El lugar se convirtió en escenario de encuentros sociales, banquetes, galas y distintas expresiones culturales.
Tres años más tarde, Aimar también estuvo detrás de la primera Usina Eléctrica de Oncativo, que funcionó hasta 1957, cuando el servicio pasó a manos de la cooperativa eléctrica local.
La creación de instituciones continuó durante las décadas siguientes. En 1914 se inauguró la Capilla San Isidro Labrador, mientras que en 1915 nació la Sociedad Italiana de Socorro Mutuo “Unione e Benevolenza”, una de las primeras instituciones intermedias de la localidad.
Patrimonio que sigue contando la historia
Uno de los símbolos arquitectónicos más importantes de Oncativo es el conjunto formado por el Bar y Cine Teatro Victoria.
La nueva sala del Cine Teatro fue inaugurada en 1929 y construida con una particular arquitectura en forma de herradura, con influencias italianizantes y francesas.
El conjunto fue declarado Patrimonio Arquitectónico, Cultural e Histórico local en 2004, mientras que en 2006 el Complejo Cultural Victoria volvió a abrir sus puertas bajo una nueva propuesta impulsada por la Municipalidad.
Esos espacios no son solamente edificios antiguos. Son parte de la memoria cotidiana de generaciones de oncativenses y representan una época en la que el cine, la música, el teatro y los encuentros sociales ocupaban un lugar central en la vida comunitaria.
De la ciudad de antaño a la Oncativo del presente
El crecimiento institucional acompañó la transformación de la localidad.
En 1930 se inauguró el Palacio Municipal; en 1942 abrió sus puertas el Hospital Municipal San Isidro y en 1950 se creó la Biblioteca Popular y Centro Cultural General San Martín.
En 1957 comenzó a funcionar la Cooperativa Eléctrica de Oncativo y dos décadas después llegó otro momento trascendente: el 21 de septiembre de 1977, la localidad fue declarada ciudad mediante el Decreto Provincial N.º 5168.
Con el paso del tiempo se sumaron nuevos espacios y servicios, entre ellos el Centro de Apoyo al Niño y la Familia Dr. Carlos Remorino, el Centro Cívico y el Centro de Capacitación y Formación, actualmente denominado Polo Educativo Tecnológico.
La memoria como puente hacia el futuro
La preservación de la historia también encontró un lugar en el trabajo de los propios vecinos.
En 1994, por iniciativa comunitaria, nació Amigos del Museo de Oncativo, una muestra permanente que fue reuniendo objetos, documentos y recuerdos vinculados con la ciudad y sus familias.
Ese trabajo permite que las nuevas generaciones puedan conocer no solamente fechas y acontecimientos, sino también las historias cotidianas de quienes construyeron Oncativo.
Por eso, en este nuevo aniversario, el reconocimiento a quienes mantienen viva esa memoria adquiere un valor especial: preservar el pasado también significa comprender cómo llegó la ciudad hasta el presente.
Una ciudad que piensa en lo que viene
La historia de Oncativo no quedó detenida en sus edificios patrimoniales ni en los acontecimientos que marcaron sus primeros años.
En los últimos tiempos comenzaron a impulsarse nuevas iniciativas vinculadas con la educación, la producción y el turismo.
En 2024 nació Oncativo Impulsa, una feria orientada a acercar a estudiantes y sector productivo, fortaleciendo el vínculo entre la formación y las oportunidades laborales.
Ese mismo año comenzaron a gestarse acciones vinculadas con Oncativo Turístico, con la intención de integrar los recursos culturales, históricos, gastronómicos y rurales de la ciudad y convertirlos en experiencias capaces de atraer visitantes.
Así, la celebración de los 157 años encuentra a Oncativo mirando simultáneamente hacia dos direcciones: una hacia las raíces que explican su identidad y otra hacia los desafíos que plantea el futuro.
157 años de una historia colectiva
El aniversario volvió a ser una oportunidad para valorar lo construido durante más de un siglo y medio y reconocer que la historia de una ciudad no se escribe solamente en grandes acontecimientos.
También se construye en sus instituciones, en sus calles, en sus comercios, en sus espacios culturales, en las familias que permanecieron y en quienes llegaron para aportar nuevos proyectos.
Oncativo cumple 157 años y, como toda comunidad con una historia profunda, celebra mucho más que una fecha: celebra aquello que la hizo ser quien es y renueva el desafío de seguir construyendo la ciudad que sus vecinos imaginan para las próximas generaciones.