Cuando cuidar el río se aprende haciendo: estudiantes de Piquillín fueron protagonistas
En el marco del proyecto “Limpiar el Río”, estudiantes de 5º año del IPEA Miguel Lillo participaron de una jornada de saneamiento de las costas en Piquillín, junto a autoridades provinciales, representantes ambientales e intendentes de localidades de la región. La iniciativa busca fortalecer el compromiso comunitario con la protección de los cursos de agua.

Piquillín convirtió el cuidado del ambiente en una tarea compartida. En el marco del proyecto “Limpiar el Río”, estudiantes de 5º año del IPEA Miguel Lillo participaron de una jornada de saneamiento y recuperación de las costas, en una actividad que reunió a referentes de la Provincia y autoridades municipales de distintas localidades.
La jornada tuvo como eje el trabajo concreto sobre el territorio, pero también dejó planteado un mensaje que atraviesa a toda la región: el cuidado de los ríos y sus costas requiere participación, compromiso y continuidad.
Entre quienes acompañaron la iniciativa estuvieron la secretaria de Ambiente de Córdoba, Victoria Flores, y el subsecretario de Recursos Naturales y Áreas Protegidas, Martín Guzmán.
También formó parte de la actividad Martín Jones, referente ambiental, cofundador de Río Sustentable y vinculado a iniciativas de recuperación de cauces acuáticos.

Una mirada que trasciende los límites de Piquillín
El encuentro tuvo además un marcado carácter regional. Participaron los intendentes Víctor Biagioli, de Villa Fontana, y Nicolás Ñáñez, de Capilla de los Remedios, acompañando una propuesta que busca abordar la problemática ambiental desde una perspectiva que excede las fronteras de cada localidad.
La presencia de autoridades municipales y provinciales junto a los estudiantes permitió generar un espacio de intercambio y trabajo conjunto alrededor de un recurso que atraviesa comunidades y territorios.
En ese contexto, la participación de los jóvenes adquiere un valor particular. La experiencia no se limitó a una actividad práctica de limpieza, sino que se planteó como una instancia de aprendizaje y concientización sobre el impacto que tienen las acciones cotidianas en el ambiente.

El ejemplo como punto de partida
Desde el Municipio de Piquillín destacaron que el proyecto representa una forma de involucrar a la comunidad y, especialmente, a las nuevas generaciones en el cuidado de los espacios naturales.
La premisa es sencilla, pero requiere compromiso: cada residuo que no llega a un curso de agua, cada costa recuperada y cada persona que toma conciencia contribuyen a preservar el ambiente.
Para los estudiantes del IPEA Miguel Lillo, la jornada significó trasladar el aprendizaje del aula al territorio y convertirse en protagonistas de una acción concreta vinculada con el ambiente de su propia comunidad.
La experiencia también puso en evidencia la importancia de construir políticas y acciones ambientales con participación de distintos actores. Municipios, Provincia, instituciones educativas y organizaciones vinculadas al ambiente pueden aportar desde diferentes lugares a un mismo objetivo.
Un desafío que continúa
El saneamiento de una costa es apenas un paso dentro de una problemática mucho más amplia. La recuperación de los cursos de agua requiere continuidad, prevención y, fundamentalmente, modificar hábitos que afectan a los espacios naturales.
Por eso, la jornada realizada en Piquillín busca trascender el resultado inmediato de la limpieza y dejar una enseñanza entre quienes participaron: el verdadero cambio ambiental comienza cuando la comunidad se involucra y entiende que sus decisiones cotidianas también forman parte de la solución.
Con los estudiantes como protagonistas y el acompañamiento de autoridades provinciales, municipios y referentes ambientales, Piquillín volvió a poner sobre la mesa una discusión que atraviesa a toda la región: qué río y qué costas queremos dejar para las próximas generaciones.