06/11/2026

Desde Villa Santa Rosa, proyecta recorrer Argentina en bicicleta con una misión: enseñar RCP y salvar vidas

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Emiliano Nicolás Gregorio es rescatista, paramédico e instructor internacional. Después de atravesar una enfermedad oncológica, transformó su experiencia personal en un proyecto solidario que lleva capacitaciones gratuitas de RCP y primeros auxilios a escuelas rurales, parajes y comunidades de todo el país.

Una bicicleta, una mochila cargada de elementos de entrenamiento y una convicción que va mucho más allá de recorrer kilómetros: enseñar a las personas cómo actuar ante una emergencia y brindarles herramientas que pueden salvar una vida. Así nació “Pedalea RCP, una pedaleada puede salvar una vida”, el proyecto impulsado por Emiliano Nicolás Gregorio, oriundo de Villa Santa Rosa, departamento Río Primero, que hoy lleva su mensaje de prevención, solidaridad y esperanza por distintos puntos de Argentina.

La iniciativa comenzó hace aproximadamente siete meses, luego de que Emiliano atravesara uno de los momentos más difíciles de su vida. En enero recibió un diagnóstico oncológico y debió afrontar varios meses de tratamientos, incluida la quimioterapia. En medio de esa lucha personal, encontró una manera de transformar su experiencia en algo que pudiera ayudar a los demás.

“Voy superando de a poco la enfermedad que me ha tocado padecer”, contó durante una entrevista realizada por El Diario del Pueblo, en la que también destacó el acompañamiento fundamental de su familia: su esposa Jessica y su hija Emilia, de 13 años, a quienes reconoce como pilares indispensables en este camino.

De una experiencia de vida a una misión solidaria

Emiliano es rescatista, paramédico e instructor internacional, y fundador de Primeros Socorros Entrenamientos, una propuesta que combina su formación profesional con dos grandes pasiones: el ciclismo y la enseñanza.

La idea es sencilla, pero tiene un enorme valor social: llegar a lugares donde muchas veces las posibilidades de acceder a una capacitación en primeros auxilios son limitadas.

Para hacerlo, carga su bicicleta con una mochila y el equipamiento necesario para desarrollar las prácticas, entre ellos torsos de simulación para enseñar las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).

Su recorrido tiene un objetivo especial: llegar a escuelas rurales, comunidades pequeñas y parajes, donde aprender cómo responder ante una emergencia puede resultar determinante.

Capacitaciones gratuitas para toda la comunidad

La propuesta contempla encuentros teóricos y prácticos sobre RCP y primeros auxilios, destinados a instituciones educativas, municipios, centros vecinales y organizaciones comunitarias.

Las capacitaciones son gratuitas o se realizan mediante una colaboración voluntaria. La intención es que ninguna persona deje de aprender por no contar con recursos económicos.

Para sostener el proyecto, Emiliano solicita colaboraciones destinadas a cubrir los gastos de mantenimiento de su bicicleta y poder continuar trasladándose hacia nuevas localidades.

No se trata solamente de financiar un viaje: cada aporte contribuye a que el conocimiento llegue a más personas.

Enseñar a salvar vidas también es sembrar esperanza

Detrás de cada kilómetro recorrido hay una historia personal de lucha. La enfermedad que le tocó enfrentar modificó su mirada sobre la vida y hoy también lo impulsa a transmitir un mensaje de esperanza a quienes atraviesan situaciones similares.

Su proyecto tiene así una doble dimensión: por un lado, promueve la formación comunitaria en técnicas de emergencia; por otro, demuestra cómo una experiencia difícil puede convertirse en una oportunidad para ayudar a otros.

Enseñar RCP no es solamente transmitir una técnica. Es brindar herramientas para que alguien pueda reaccionar cuando otra persona necesita ayuda, mientras llega la asistencia médica.

Desde Villa Santa Rosa, Emiliano Nicolás Gregorio lleva adelante una iniciativa que combina vocación, solidaridad y superación. Su desafío es seguir sumando pueblos, escuelas y comunidades a esta red de aprendizaje.

Porque una bicicleta puede recorrer muchos kilómetros, pero el conocimiento que deja en cada lugar puede acompañar a una comunidad para siempre. Y, como resume el espíritu de su proyecto, una pedaleada puede salvar una vida.

El autor:

El Diario del Pueblo

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