El icónico Castillo de Lis reabrió sus puertas en Río Primero con una renovada propuesta gastronómica del norte cordobés
Tras un período de inactividad, el emblemático predio ubicado sobre la Ruta Provincial 10 volvió a recibir al público este domingo con un importante despliegue culinario y de eventos. La reapertura, impulsada por un experimentado equipo gastronómico de Jesús María y Colonia Caroya, coincidió con las celebraciones del Día de la Madre logrando completar la capacidad del lugar.

Un ícono arquitectónico y paisajístico de la región se prepara para iniciar un nuevo capítulo en su historia. Este domingo, el emblemático Castillo de Lis —enclavado a la vera de la Ruta Provincial 10, en el tramo que une Río Primero con Cañada de Machado y Villa del Rosario— reabrió sus puertas al público con una ambiciosa apuesta gastronómica que promete dinamizar la oferta turística y recreativa del departamento Río Primero.
La reapertura oficial estuvo a cargo de una firma con más de 15 años de trayectoria en la organización de eventos en el norte provincial, oriunda de Jesús María y Colonia Caroya. La inauguración se programó estratégicamente para coincidir con el festejo del Día de la Madre, ofreciendo una jornada integral que combinó asado libre, degustación de vinos mendocinos, merienda campestre, cafetería de especialidad y espectáculos en vivo en un entorno natural privilegiado.

Tradición parrillera y un esquema adaptado al clima
El principal atractivo de la propuesta radicó en el sello culinario del norte cordobés, reconocido internacionalmente por la calidad de sus carnes y la maestría de sus fogoneros. El menú inaugural contempló un sistema de asado libre con cortes tradicionales preparados a la vista, acompañados por una selección de etiquetas de bodegas reconocidas y una propuesta de repostería y cafetería para la tarde.
“Buscamos expandir la cultura gastronómica de nuestra zona hacia nuevos puntos de la provincia, y encontrar este castillo fue una oportunidad única por su valor estético y su potencial para eventos”, explicó Matías Ávila, responsable del emprendimiento.
Aunque la intención original de la organización era montar los fogones y las mesas completamente al aire libre en el extenso parque del predio, la inestabilidad climática prevista para el fin de semana obligó a reacondicionar los salones interiores del castillo para garantizar el confort de los comensales. No obstante, las instalaciones al aire libre quedaron habilitados para que los visitantes pudieran recorrer el predio, tomar fotografías e interactuar con los maestros asadores.
Y finalmente el clima acompañó, y el público pudo adueñarse de cada espacio del inmenso predio.

Un motor para el turismo y el encuentro regional
La recuperación y puesta en valor de infraestructuras singulares como el Castillo de Lis responde a una creciente demanda de espacios de esparcimiento familiar en el interior cordobés. En este caso, la iniciativa no solo representa el rescate de un patrimonio arquitectónico poco habitual en la geografía regional, sino que genera un polo de atracción para visitantes de localidades vecinas como Luque, Villa del Rosario y la propia ciudad de Córdoba.
Para este debut, la organización lanzó promociones especiales como el beneficio de gratuidad para una madre en grupos de seis personas, lo que aceleró el ritmo de reservas hasta agotar la capacidad del salón principal.



Un esquema periódico que busca consolidarse en la agenda local
El evento de este domingo marcó el punto de partida de un proyecto de continuidad. Según detallaron los impulsores del emprendimiento, el Castillo de Lis funcionará bajo un esquema quincenal, alternando domingos de almuerzos de asdo libre con jornadas de sábados dedicadas exclusivamente a la merienda buffet y la cafetería de especialidad, dos de los servicios insignia del grupo organizador.
La reactivación de este espacio constituye una noticia auspiciosa para el desarrollo comercial y turístico de la Ruta 10. De consolidarse la respuesta del público, los responsables proyectan ampliar la infraestructura exterior para albergar festivales y encuentros de mayor escala, posicionando nuevamente al castillo de Río Primero como un referente indiscutido de la gastronomía y el entretenimiento en la región.



Entrevista previa a la apertura













