30/05/2026

Construir futuro en Miramar: un proyecto de viviendas que apuesta al arraigo y a la casa propia

Lee la nota en :4 Minuto/s, 38 Segundo/s

Capital House desembarca en Miramar de Ansenuza con un sistema de viviendas llave en mano, financiadas y pensadas para responder a una necesidad concreta: acceder a la vivienda propia sin bancos, con previsibilidad y acompañamiento profesional.

En un contexto donde acceder a la vivienda propia parece, para muchos, un objetivo cada vez más lejano, Miramar de Ansenuza se convierte en escenario de una propuesta que busca cambiar esa lógica. Se trata del proyecto de viviendas Capital House, una iniciativa impulsada por un equipo de arquitectos con trayectoria, con una mirada clara: construir casas, pero también construir oportunidades.

“Este proyecto nace para cubrir una necesidad real”, explica el arquitecto Gastón Cuello, uno de los responsables de la propuesta. Capital House surge respaldada por más de diez años de experiencia del estudio Rúbrica, con un sistema de construcción llave en mano, financiado hasta en 120 cuotas, sin intermediación bancaria y con un acompañamiento integral desde el diseño hasta la entrega final.

La modalidad “llave en mano” es, justamente, uno de los pilares del proyecto. “El cliente elige su vivienda, se firma un contrato con precios y condiciones claras, y dos años después tiene su casa lista para habitar. Se evita todos los contratiempos que una obra suele tener”, resume Cuello. En un país donde la incertidumbre suele atravesar cualquier proyecto a largo plazo, la previsibilidad aparece como un valor central.

El plan contempla viviendas de construcción tradicional, con superficies que van desde los 48 hasta los 140 metros cuadrados, adaptables a distintas necesidades y perfiles. Por un lado, el público que busca su primera casa, generalmente familias jóvenes que desean dejar el alquiler atrás y priorizan la tranquilidad, la seguridad y la claridad del proceso. Por otro, un perfil inversor, que ve en Miramar una oportunidad para generar renta futura en una localidad con fuerte proyección turística.

Desde lo arquitectónico, el proyecto apuesta a diseños modernos y minimalistas, con espacios amplios, luminosos y una fuerte relación con el exterior. “Cada tipología se adapta al sitio específico. Miramar tiene características particulares, tanto por el tipo de suelo como por el clima húmedo, y por eso elegimos sistemas constructivos tradicionales, que son los que mejor funcionan en la región”, detalla el arquitecto. Plateas de hormigón armado, ladrillo cerámico y estructuras pensadas para garantizar durabilidad y confort forman parte de la propuesta.

La eficiencia energética también ocupa un lugar importante. Las viviendas están diseñadas para reducir el consumo de climatización y permiten incorporar, si el cliente lo desea, sistemas de energía solar o calentamiento de agua sustentable, una decisión que dialoga con el entorno natural privilegiado de la laguna Mar Chiquita.

En esta primera etapa se ofrecerán cinco tipologías, y el esquema de tiempos está claramente definido: la construcción comienza al mes 12 de firmado el contrato y la entrega se realiza 14 meses después de iniciada la obra. Todo el proceso cuenta con asesoramiento permanente, desde el primer contacto por WhatsApp hasta las reuniones presenciales en la oficina local.

El impacto del proyecto no se limita a quienes accedan a una vivienda. Capital House trabaja con mano de obra y proveedores locales, generando empleo directo e indirecto y fortaleciendo el entramado productivo de la ciudad. “Nuestra intención es siempre trabajar con gente del lugar. El crecimiento tiene que ser compartido”, subraya Cuello.

Miramar de Ansenuza, con su perfil turístico en expansión y su crecimiento urbano sostenido, encuentra en esta propuesta una herramienta para consolidar el arraigo y atraer nuevas inversiones. “Creemos que es una oportunidad única para que mucha gente pueda tener su casa propia. Hoy el financiamiento es el único camino para la clase media argentina”, afirma el arquitecto.

Más allá de los números y los plazos, el proyecto se sostiene sobre una idea profundamente arraigada en la cultura local: el valor de la casa propia como símbolo de estabilidad y futuro. “Entregar una casa a alguien que la soñó toda su vida es muy gratificante”, concluye Cuello. En Miramar, ese sueño empieza a tomar forma de la mano de una propuesta que apuesta a algo más que construir viviendas: apuesta a construir futuro seguro para la comunidad.

Más información: https://www.instagram.com/capitalhouse.oficial/

El autor:

El Diario del Pueblo

administrator
Previous post Villa del Rosario ya vibra: venta récord y expectativa total para el 58º Festival Nacional de Folclore en el Agua
Next post Diego Carballo: “Hace muchos años que no veíamos una venta anticipada así”