01/06/2026

Un pastor que deja huella: el Padre Héctor Espósito se despide de Villa del Rosario tras más de siete años de servicio

Lee la nota en :3 Minuto/s, 3 Segundo/s

Con un mensaje cargado de gratitud y fe, el reconocido sacerdote anunció su traslado a la ciudad de Córdoba. Su partida marca el cierre de una etapa profundamente significativa para la Basílica y para una comunidad que lo acompañó en el camino de la oración, la sanación y el encuentro espiritual.

La noticia llegó en forma de comunicado, con palabras sencillas y un tono sereno, pero su impacto fue inmediato y profundo. El Padre Héctor Espósito anunció su traslado a la ciudad de Córdoba, luego de más de siete años de permanencia en la Basílica Menor Nuestra Señora del Rosario, en Villa del Rosario, donde dejó una huella imborrable en la vida espiritual de miles de fieles.

En diálogo con el Obispo de Córdoba, Monseñor Ángel Rossi, el sacerdote recibió la solicitud de asumir un nuevo destino pastoral, decisión que también contempla el cuidado de su salud física. “Agradezco profundamente a Dios y a cada uno de ustedes por el camino compartido”, expresó el Padre Héctor, dejando en claro que la despedida no es un adiós definitivo, sino el inicio de una nueva etapa vivida desde la fe.

Reconocido en todo el país por su pertenencia al movimiento carismático de la Iglesia Católica, el Padre Espósito se convirtió en una figura central para Villa del Rosario. Sus misas de sanación, convocantes y profundamente emotivas, trascendieron el ámbito local y posicionaron a la Basílica como un espacio de referencia espiritual para creyentes de distintas provincias. Su mensaje, centrado en la oración, la esperanza y la cercanía pastoral, encontró eco en generaciones enteras.

Además de su tarea parroquial, el sacerdote desarrolló una intensa labor formativa y comunicacional. Licenciado en Teología Espiritual, conductor de ciclos en Radio María Argentina, rector de instituciones educativas y formador de seminaristas, su vocación se expresó siempre desde una convicción clara: el sacerdote como “otro Cristo”, cercano al dolor humano y comprometido con la sanación integral de la persona.

A partir de este cambio, el Padre Julio Pereira asumirá como nuevo Cura Párroco de la comunidad. Tomará posesión el domingo 8 de febrero, durante la Santa Misa de las 19 h, dando continuidad a la vida pastoral de la Basílica en un clima de transición marcado por el respeto y la fe compartida.

La partida del Padre Héctor Espósito cierra un capítulo intenso y fecundo para Villa del Rosario. Quedan las enseñanzas, las celebraciones multitudinarias, las oraciones compartidas y el testimonio de un pastor que supo caminar junto a su pueblo.

En tiempos de cambios, la comunidad despide a quien fue guía espiritual y referente, con la certeza de que las semillas sembradas seguirán dando fruto, porque cuando la fe se vive con entrega, trasciende lugares y permanece en el corazón de la gente.

El autor:

El Diario del Pueblo

administrator
Previous post Pilar avanza con obras que construyen presente y futuro
Next post Luque se prepara para celebrar sus raíces: preventa abierta para la Fiesta Nacional de la Familia Piemontesa