Luque se prepara para celebrar sus raíces: preventa abierta para la Fiesta Nacional de la Familia Piemontesa
Hasta el 17 de enero se pueden adquirir las entradas anticipadas para la edición 52 de uno de los eventos culturales más emblemáticos de la región. Tres noches de música, tradición y encuentro que volverán a convertir a Luque en el corazón de la identidad piemontesa.

La cuenta regresiva ya comenzó y en Luque se respira clima de fiesta. La Fiesta Nacional de la Familia Piemontesa, orgullo cultural de la localidad y referencia regional, abrió su preventa anticipada de entradas hasta el 17 de enero, invitando a vecinos y visitantes a asegurar su lugar para vivir tres noches inolvidables.
La edición 52, que se desarrollará los días 13, 14 y 15 de febrero, promete una propuesta artística de primer nivel y una puesta en escena que combina música, danza, gastronomía y tradiciones que honran el legado de los inmigrantes piemonteses. Más que un festival, la fiesta es un punto de encuentro donde la historia familiar y la identidad colectiva se celebran a cielo abierto.
Las entradas pueden adquirirse de manera anticipada a través de edenentradas.ar, con valores promocionales pensados para facilitar el acceso: $40.000 la general, $60.000 las numeradas, $100.000 el abono para las tres noches, $25.000 para jubilados y menores de 7 a 12 años, mientras que las personas con discapacidad ingresan de manera gratuita con acompañante.


El escenario reunirá a artistas de renombre nacional como Coti, La Delio Valdez, Kijanos, Alejandro Lerner, El Toro Quevedo, Javier Calamaro, Los Rancheros, Fabricio Rodríguez y Los Trajinantes, junto a artistas locales y el Ballet Oficial, en una grilla que promete diversidad, emoción y celebración para todos los públicos.
Cada febrero, Luque renueva un ritual que trasciende generaciones. La Fiesta Nacional de la Familia Piemontesa no solo convoca multitudes: refuerza el sentido de pertenencia, dinamiza la economía local y mantiene vivas las raíces culturales que dieron origen a la comunidad. Asegurar la entrada es, también, ser parte de una historia que se sigue escribiendo al ritmo de la música, el encuentro y la memoria compartida.


