“En nuestra escuela elegimos estar presentes”: el Contardo Ferrini prohíbe a los estudiantes llevar celulares
El Instituto secundario de Río Primero dispuso que durante la jornada escolar no estará permitido el ingreso ni la utilización de teléfonos móviles ni otros dispositivos electrónicos. La medida apunta a fortalecer la concentración, el aprendizaje y el vínculo entre estudiantes.

En tiempos donde las pantallas ocupan buena parte de la vida cotidiana, una institución educativa local decidió dar un paso que invita a repensar hábitos. El Instituto Contardo Ferrini anunció que, a partir de este ciclo lectivo, quedará prohibido para los estudiantes el ingreso y uso de celulares y otros dispositivos electrónicos durante la jornada escolar.
La disposición alcanza no solo a teléfonos móviles, sino también a auriculares, relojes inteligentes, tablets y equipos similares. Según comunicó la institución, la medida busca “favorecer la concentración, el aprendizaje y el encuentro entre compañeros”.
Bajo el lema “En nuestra escuela elegimos estar presentes”, la comunidad educativa plantea una apuesta clara: priorizar el diálogo cara a cara, la atención en clase y los momentos compartidos sin intermediación de pantallas. En los mensajes difundidos a las familias, el colegio subrayó que, en caso de que un estudiante necesite comunicarse con su hogar, podrá hacerlo a través de la institución, garantizando así un canal formal y seguro.
La decisión fue acompañada por un agradecimiento explícito a las familias por el compromiso y el acompañamiento, entendiendo que el cumplimiento de la norma requiere un trabajo conjunto. “Creemos en más diálogo cara a cara, más atención en clase, más momentos compartidos”, expresaron desde el establecimiento.
La iniciativa se inscribe en un debate más amplio que atraviesa al sistema educativo: cómo equilibrar el uso de la tecnología con los procesos pedagógicos y los vínculos interpersonales. En muchas aulas, docentes advierten que la presencia constante del celular fragmenta la atención y dificulta la interacción directa.
En Río Primero, el Contardo Ferrini decidió asumir ese desafío con una regla concreta y un mensaje de fondo que interpela a toda la comunidad. Más que una prohibición aislada, la medida busca recuperar algo esencial: la experiencia escolar como espacio de encuentro real, conversación y aprendizaje compartido.
En un mundo hiperconectado, la propuesta invita a detenerse, mirar al otro y volver a poner el foco en lo que sucede dentro del aula. Y en esa elección colectiva de “estar presentes”, la escuela apuesta a fortalecer no solo el rendimiento académico, sino también los lazos que construyen comunidad.