Transportistas de Río Primero en alerta: advierten que trabajan a pérdida en plena previa de la cosecha
El Centro de Transportistas se declaró en asamblea en la planta de Cargill, sobre Ruta 19, ante la caída de tarifas y el aumento de costos. La situación se agrava a días del inicio de la cosecha gruesa, clave para el sector.

Transportistas de carga de la región se encuentran en estado de alerta y asamblea permanente en la planta de Cargill ubicada a la vera de la Ruta Nacional 19. La medida, adoptada en los últimos días, responde a la crítica situación económica que atraviesa el sector, marcada por tarifas desactualizadas frente al fuerte incremento del combustible y otros costos operativos, lo que —según denuncian— los obliga a trabajar prácticamente a pérdida.
La protesta reúne a trabajadores nucleados en el Centro de Transportistas de Río Primero, quienes expresaron su preocupación por la falta de respuestas ante un reclamo que consideran urgente. En un contexto económico complejo, aseguran que la rentabilidad del transporte de cargas se encuentra en uno de sus niveles más bajos de los últimos años.
Un reclamo que se repite y se profundiza
El conflicto no es nuevo, pero se intensifica en un momento clave del calendario productivo. A pocos días del inicio de la cosecha gruesa, etapa fundamental para el movimiento de granos en la región, los transportistas advierten que las condiciones actuales ponen en riesgo la normal prestación del servicio.
“El aumento del combustible y de los costos fijos nos deja sin margen”, señalan desde el sector, donde remarcan que los valores de los fletes no acompañan la realidad económica. Esta brecha, sostienen, impacta directamente en la sostenibilidad de la actividad.
Impacto regional y preocupación creciente
La situación genera inquietud no solo entre los transportistas, sino también en la cadena productiva local. Río Primero y su zona de influencia dependen en gran medida del transporte de carga para el traslado de granos y otros insumos, por lo que cualquier conflicto en el sector puede repercutir en la logística de la cosecha.
Además, la concentración en la planta de Cargill —uno de los puntos neurálgicos de acopio y despacho— evidencia la centralidad del reclamo y su posible impacto en el circuito agroindustrial.
Hasta el momento, no se informaron medidas de fuerza concretas, pero la asamblea se mantiene activa y no descartan nuevas acciones si no se registran avances en las negociaciones.
Un escenario abierto en plena temporada clave
El conflicto de los transportistas vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad de un sector esencial para la economía regional. Con la cosecha gruesa a punto de comenzar, la resolución de este reclamo será determinante para garantizar el normal desarrollo de una de las actividades más importantes del año.
Mientras tanto, el estado de alerta persiste y el sector aguarda definiciones que permitan recomponer la rentabilidad y sostener la actividad en un contexto cada vez más desafiante.