25/07/2026

18 años tejiendo red: la Fundación Manos Amigas celebró su mayoría de edad solidaria en Calchín

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Con un emotivo acto que reunió a vecinos, autoridades y familiares, la entidad comunitaria celebró este viernes casi dos décadas de asistencia ininterrumpida en salud, recordando a su fundadora y renovando el compromiso con los sectores más vulnerables.

Lo que comenzó en 2008 como un grupo de 17 mujeres unidas por la profunda preocupación ante las urgencias sanitarias de sus vecinos, se transformó este viernes en una sólida realidad institucional. La Fundación Manos Amigas de Calchín celebró sus 18 años de trayectoria con un acto conmemorativo que desbordó emoción y memoria colectiva, consolidándose como un pilar fundamental del tejido social de la región.

El encuentro contó con la presencia de familiares, amigos, autoridades locales, representantes de empresas colaboradoras y público en general, quienes se dieron cita para reconocer el trabajo ad honorem que la entidad sostiene desde hace casi dos décadas.

Durante la ceremonia, la institución no sólo repasó su historia de crecimiento —que hoy integra también a hombres en su labor diaria—, sino que rindió tributo a aquellas precursoras que marcaron el rumbo, con especial mención a la fallecida doctora Eva Noemí Rodríguez, impulsora original y alma mater del proyecto.

El motor de la solidaridad cotidiana

El trabajo de Manos Amigas no se detiene en los festejos. Su núcleo de acción principal es la asistencia sanitaria. La fundación gestiona y provee medicamentos a personas que atraviesan cuadros delicados de salud, financia traslados hacia centros de mayor complejidad para pacientes que deben realizar tratamientos fuera de la localidad y asiste a jubilados en situaciones críticas con el pago de servicios básicos.

Para sostener este entramado de ayuda, la organización convoca periódicamente a los tradicionales bingos solidarios y articula de manera constante propuestas de integración junto al Municipio y otras entidades intermedias de la localidad. Sin embargo, detrás de cada factura pagada y cada caja de remedios entregada, hay un motor humano que se transforma a la par de la comunidad.

Voces y memoria: el legado que trasciende

Mariela Davite, presidente y miembro fundadora de la institución, dialogó con este medio y recorrió con la voz quebrada los hitos de estos 18 años. Davite admitió que jamás había participado en una organización social antes de que la incansable energía de la doctora Eva Rodríguez la arrastrara a sumarse.

“El empuje de la doctora y el amor incondicional que tanto ella como su esposo entregaron por Calchín nos marcaron el camino. Hoy miramos hacia atrás y entendemos que el contacto diario con la gente, el choque con realidades duras y el aprendizaje constante nos cambiaron la vida”, expresó Mariela, visiblemente conmovida al recordar a las compañeras que ya no están.

No todo es color de rosa en el día a día de la trinchera solidaria. Davite reconoció que el momento más difícil es cuando los recursos escasean y la ayuda no alcanza. “Las necesidades son muchas y la impotencia aparece cuando no logramos dar solución a todos”, confiesa, apelando a la sensibilidad de una comunidad de puertas abiertas que siempre necesita sumar nuevos brazos y corazones generosos.

Un espejo en el cual mirarse

La relevancia de aniversarios como el de Manos Amigas trasciende largamente los límites geográficos de Calchín. En tiempos donde el individualismo suele ganar terreno, este tipo de organizaciones demuestran que la salud y el bienestar comunitario no dependen exclusivamente de las estructuras formales, sino de la empatía organizada. El crecimiento de este grupo —que pasó de ser una inquietud vecinal a una fundación consolidada— evidencia cómo una comunidad se engrandece cuando sus habitantes deciden hacerse menos ajenos al dolor ajeno y más empáticos.

La experiencia calchinense funciona, en definitiva, como un valioso espejo y un llamado de atención para otras localidades de la región. Demuestra que con voluntad, transparencia y trabajo en red es posible construir redes de contención efectivas. Hacia adelante, el desafío de la fundación sigue siendo el mismo que motivó a aquellas 17 mujeres en 2008: llegar a tiempo, multiplicar la ayuda y contagiar el virus de la solidaridad en cada rincón del departamento.

Para sumarse y colaborar: https://www.instagram.com/manosamigasok/

El autor:

El Diario del Pueblo

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