27/07/2026

Promesa cumplida: una familia de Río Primero llevó abrigo y calor a personas en situación de calle en Córdoba

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Una madre y sus dos hijas viajaron desde el interior hasta la capital provincial para asistir con infusiones calientes, alimentos y cuellos polares a quienes enfrentan las bajas temperaturas a la intemperie. El motor detrás del gesto: la gratitud por el crecimiento de un emprendimiento personal y una promesa personal.

Este sábado 25 de julio, una familia de Río Primero protagonizó un conmovedor gesto de solidaridad comunitaria. Bianca, junto a su hermana y su madre, recorrieron distintos puntos de la capital provincial para asistir a personas en situación de calle, entregándoles termos con té caliente, criollitos recién horneados y cuellos polares para mitigar el impacto de las bajas temperaturas. La iniciativa, lejos de responder a una campaña institucional, nació de una vivencia profundamente íntima: el cumplimiento de una promesa espiritual ligada al crecimiento de un proyecto comercial propio.

El motor de la solidaridad

“Tengo un emprendimiento al que le dedico muchísimo esfuerzo y amor”, relató Bianca a El Diario del Pueblo al rememorar los orígenes de la iniciativa. Hace un tiempo, en medio de la incertidumbre propia de apostar al trabajo independiente, le hizo una promesa a Dios: si el negocio prosperaba y le otorgaba estabilidad, devolvería parte de ese bienestar ayudando a quienes menos tienen.

Tras aproximadamente dos semanas de intensa preparación —en las que coordinaron detalles de logística, de alimentos y la confección o adquisición de los abrigos—, el núcleo familiar cristalizó el proyecto. “Fuimos mi mamá, mi hermana y yo. Ellas me acompañaron desde el primer momento y fueron una parte fundamental para poder llevar adelante esta acción”, destaca la impulsora, subrayando el valor del trabajo en equipo dentro del hogar.

Una realidad que moviliza

El despliegue en las calles cordobesas no tardó en poner a las vecinas de Río Primero frente a frente con una de las caras más crudas de la vulnerabilidad social. Si bien la expectativa inicial era simplemente regalar una sonrisa y transmitir cercanía, el contacto directo superó cualquier especulación previa.

“Nos encontramos con una realidad muy dura”, confesó Bianca con la sensibilidad a flor de piel. Durante el recorrido escucharon relatos de extrema complejidad, personas que llevaban días sin ingerir alimentos sólidos y ciudadanos que lo habían perdido prácticamente todo. Lejos de la indiferencia que a veces impera en las grandes urbes, la vivencia funcionó como un espejo movilizante: “Nos hizo valorar muchísimo lo que tenemos y entender que, muchas veces, un plato de comida, una bebida caliente, una prenda de abrigo o simplemente unos minutos para escuchar y conversar pueden significar muchísimo”.

Más allá del sustento material, la asistencia tuvo un fuerte componente de contención emocional. En cada parada, las vecinas de Río Primero combinaron la entrega de los insumos con palabras de aliento, aferrándose a la fe como herramienta de resiliencia y transmitiendo un mensaje de esperanza sobre la posibilidad de un nuevo comienzo.

Proyección y compromiso a futuro

Acciones de esta naturaleza ponen de relieve el rol fundamental del tejido comunitario y la empatía como respuesta ante las urgencias sociales. En un contexto económico complejo donde los sectores más desprotegidos resienten con mayor crudeza las inclemencias climáticas, el gesto de esta familia de Río Primero trasciende la anécdota para convertirse en un ejemplo de responsabilidad social autogestiva.

Lejos de representar un hecho aislado, la experiencia marcó el punto de partida de una agenda solidaria sostenida. El compromiso asumido por las emprendedoras apunta a institucionalizar estas recorridas al menos una vez al mes. La próxima posta ya tiene fecha en el horizonte: el 15 de agosto, en la víspera de la celebración del Día del Niño, con el objetivo de redoblar la apuesta y llevar un plato de comida, alegría y contención tanto a los niños como a los adultos que atraviesan situaciones de extrema vulnerabilidad. ¿Te sumás?

Bianca y su familia van a estar recibiendo alimentos no perecederos y abrigos para la próxima salida. No aceptan dinero. Para sumarte a esta movida solidaria comunicarse al 3574 459949

El autor:

El Diario del Pueblo

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