Arroyito entrega 16 viviendas y se prepara para cerrar un ciclo de 600 casas: Benedetti anticipó un nuevo Banco de Viviendas
Este miércoles 19 de agosto se entregarán 16 unidades correspondientes a los planes Casa y Casa Social. Con esta nueva tanda, el Municipio quedará a tres viviendas de completar las 200 del Plan Casa Social y a 18 de alcanzar las 400 del Plan Casa. En diálogo con El Diario del Pueblo, el intendente Gustavo Benedetti adelantó en exclusivo el proyecto que busca sostener la política habitacional con un nuevo esquema de financiamiento y recupero.

Arroyito volverá a vivir este miércoles 19 de agosto una jornada marcada por uno de los momentos más esperados para cualquier familia: la entrega de las llaves de la casa propia. Serán 16 viviendas de los planes Casa y Casa Social, una nueva etapa de un programa habitacional que en la última década se transformó en una de las principales políticas de Estado de la ciudad.
Con esta entrega, el Municipio quedará a solo tres viviendas de completar las 200 unidades correspondientes al Plan Casa Social, mientras que restarán 18 casas para alcanzar las 400 previstas en el Plan Casa.
En total, el programa llegará a 600 viviendas, una cifra que, para el intendente Gustavo Benedetti, excede ampliamente el número de unidades construidas: representa la continuidad de una política que atravesó distintas gestiones municipales y que comenzó en 2011.
“600 viviendas en estos últimos 10 años para nosotros es muy importante. Esto también habla de la continuidad política del Estado”, destacó Benedetti.
Casi dos casas cada 11 días
El dato permite dimensionar la magnitud del proceso. A lo largo de la última década, Arroyito entregó en promedio 1,6 viviendas cada 11 días, dentro de una política que tuvo que atravesar cambios económicos, dificultades con los materiales y el impacto de la pandemia.
Benedetti reconoció que el camino no fue sencillo. La paralización de actividades durante la pandemia alteró los plazos originales y obligó a extender los tiempos previstos, mientras que la inflación y el costo de los materiales sumaron nuevas dificultades.
Aun así, el Municipio sostiene que el programa se encuentra en su tramo final.
La proyección oficial indica que la totalidad del Plan Casa y Casa Social podría quedar terminada, en cuanto a construcción, hacia marzo de 2027, aunque la próxima entrega importante está prevista para octubre.
“Cuando uno puede cumplir los sueños, y en este caso sueños de otras personas, pero proyectos nuestros, es muy lindo”, expresó el intendente.

La cuota: uno de los puntos centrales del modelo
En medio de una situación económica que dificulta el acceso a una vivienda por los canales tradicionales, Benedetti puso el foco en el valor de las cuotas de los programas municipales.
Según explicó, la cuota del Plan Casa Social se encuentra por debajo de los $100.000 para quienes ya tienen su vivienda (siendo de alrededor de $50 mil pesos para quienes aún no la tienen), mientras que el Plan Casa, correspondiente a viviendas de aproximadamente 56 metros cuadrados con lote incluido, ronda los $300.000, de acuerdo con el esquema vigente mencionado por el intendente.
“¿Qué comprás con 100 mil pesos?”, planteó Benedetti al comparar el esfuerzo mensual de los beneficiarios con el costo que tendría construir una vivienda de manera particular.
El jefe municipal sostuvo que el valor de estos programas debe analizarse no solo desde la cuota, sino también desde todo lo que el Municipio aporta: terrenos, infraestructura, construcción y acompañamiento.
El proyecto habitacional actualmente se desarrolla sobre un predio de siete hectáreas, que debió ser urbanizado para convertirse en un nuevo sector de la ciudad.
Allí se realizaron aperturas de calles, obras de agua y redes eléctricas, con tres transformadores instalados para garantizar la infraestructura energética necesaria. También se trabaja en la planificación para una futura llegada del gas natural.
La demanda no termina con las 600 casas
El final del Plan Casa y Casa Social no significa, sin embargo, el final de la demanda habitacional.
Por el contrario, el Municipio ya trabaja sobre relevamientos de familias que podrían incorporarse a futuros programas.
Y allí aparece una de las principales novedades anticipadas por Benedetti a El Diario del Pueblo.
Primicia: el Municipio proyecta un “Banco de Viviendas”
“La idea, el título, es un Banco de Viviendas”, anunció el intendente durante la entrevista.
La propuesta apunta a crear un organismo o fondo municipal que pueda administrar los recursos que continúen ingresando por las cuotas de los planes actuales y utilizarlos para financiar nuevos programas habitacionales.
El concepto rompe con el esquema tradicional de construir una determinada cantidad de casas y comenzar nuevamente desde cero.
La intención es que el dinero recuperado de los planes terminados pueda convertirse en capital permanente para nuevas soluciones habitacionales.
“Esos recursos van a quedar como una potencial inversión para el gobierno que viene y para los futuros programas”, explicó Benedetti.
La iniciativa todavía se encuentra en etapa de elaboración y deberá transformarse en un proyecto y posteriormente ser debatida por el Concejo Deliberante.

Un modelo diferente para brindar más soluciones
El futuro esquema no necesariamente repetiría el modelo de las 600 viviendas.
Una de las alternativas que analiza el Municipio es implementar kits de materiales financiados, destinados a familias que necesiten ampliar una vivienda, construir una habitación, un baño, un garaje o incluso avanzar progresivamente hacia una casa propia.
La lógica sería otorgar materiales o financiamiento y establecer un mecanismo de devolución mediante cuotas.
Benedetti explicó que el recupero podría estar vinculado al valor del cemento o a algún parámetro de referencia que permita preservar el poder adquisitivo de los fondos.
La idea central es que el dinero que devuelve una familia vuelva al circuito y pueda financiar a otra.
“No existe más la posibilidad de que se construyan casas sin que la gente la pague”, sostuvo el intendente, al explicar el criterio que pretende aplicar en la próxima etapa.
También se analiza incorporar aportes privados al fondo, de manera que quienes contribuyan puedan posteriormente acceder a programas habitacionales bajo un esquema que todavía deberá ser definido.
El desafío de sostener una política que ya tiene demanda
El Municipio atraviesa ahora la última etapa de un programa que comenzó hace más de una década y que permitió que cientos de familias accedieran a su vivienda.
Pero el cierre de las 600 unidades abre una nueva discusión: cómo sostener la política habitacional cuando ya no existe el mismo esquema de construcción masiva.
La respuesta que propone Benedetti es transformar las cuotas que continuarán ingresando en una herramienta financiera de largo plazo.
La próxima etapa, por lo tanto, no estaría basada únicamente en construir viviendas completas, sino en crear un fondo que permita financiar distintas soluciones y recuperar esos recursos para volver a prestar.
Para Arroyito, la entrega de este miércoles no será simplemente una nueva inauguración. Será también la cuenta regresiva hacia el cierre de un programa histórico y, al mismo tiempo, el punto de partida de una discusión sobre cómo la ciudad seguirá dando respuesta a una de sus demandas sociales más importantes: el acceso a la vivienda propia.
Con 600 casas cerca de completarse, una demanda que continúa vigente y un nuevo proyecto en elaboración, el desafío para la próxima etapa será convertir una política habitacional consolidada en un sistema permanente capaz de financiar nuevas oportunidades para las familias de Arroyito.
