26/05/2026

Intendentes del interior en alerta por la quita de cajeros de Bancor

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La decisión del Banco de Córdoba de retirar cajeros automáticos por falta de rentabilidad generó fuerte malestar en municipios turísticos y no turísticos. Desde la entidad proponen mantenerlos a cambio del pago de un canon en dólares.

La noticia cayó como un balde de agua fría en los despachos municipales del interior provincial. La decisión del Banco de Córdoba (Bancor) de retirar cajeros automáticos y centros de pago en distintas localidades encendió la preocupación de intendentes y jefes comunales, quienes advierten sobre el impacto económico y social que podría generar la medida.

Según se informó, la resolución forma parte de una política regional impulsada por el directorio de la entidad financiera y se sustenta en un criterio de rentabilidad. Desde el banco argumentan que existen puntos donde la “transaccionalidad es escasa” y los costos de mantenimiento resultan elevados.

El director comercial de la entidad, Claudio Monetto, explicó que la medida responde a una “reestructuración del sistema financiero” y a la necesidad de “mutar el modelo de atención” en un contexto marcado por la creciente digitalización de las operaciones bancarias. “Hay localidades donde los cajeros o centros de pago en su momento fueron fundamentales, pero hoy presentan un uso deficiente y altos costos de sostenimiento”, sostuvo.

Sin embargo, la mirada desde el territorio es distinta. Para muchos municipios —tanto turísticos como no turísticos— el cajero automático no es solo un dispositivo financiero, sino un servicio esencial. En pueblos donde la población adulta mayor es significativa o donde la conectividad digital no siempre acompaña el ritmo de las grandes ciudades, la presencialidad sigue siendo clave.

El malestar creció aún más al conocerse que la entidad ofreció a las comunas la posibilidad de mantener los cajeros a cambio del pago de un canon en dólares para cubrir los costos operativos. La propuesta fue interpretada por varios mandatarios como una carga difícil de afrontar en el actual contexto económico, donde los presupuestos locales ya están tensionados por la inflación y la caída de recursos.

En destinos turísticos, la preocupación se multiplica. Durante fines de semana largos y temporadas altas, los cajeros automáticos cumplen un rol estratégico para visitantes que requieren efectivo. Su ausencia podría impactar en el consumo y en la dinámica comercial, afectando directamente a pequeños emprendimientos y comercios.

Más allá de la discusión técnica sobre rentabilidad y digitalización, el debate expone una tensión de fondo: el equilibrio entre eficiencia financiera y presencia territorial. Para las comunidades del interior, el acceso a servicios bancarios forma parte de la infraestructura básica que garantiza igualdad de oportunidades.

La decisión aún abre margen para el diálogo, pero el mensaje de los intendentes es claro: en el interior, un cajero automático no es un lujo ni un gasto accesorio. Es una herramienta de inclusión y desarrollo. Y su retiro, advierten, puede profundizar las brechas que desde hace años intentan acortar.

El autor:

El Diario del Pueblo

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