25/08/2026

De un curso de capacitación a una fiesta que busca convertirse en identidad: Colonia Las Cuatro Esquinas se prepara para celebrar sus 99 años

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La comunidad celebrará el 16 de octubre la segunda edición de la Fiesta de la Picada y el Vermut Artesanal, una propuesta que nació a partir de los cursos del CEDER y que encontró en la producción local una nueva manera de mostrar el potencial de la localidad. La jefa comunal Silvana Paredes destacó el impacto de la capacitación y anticipó una jornada con gastronomía, música y artistas, entre ellos Fernando Bladys.

En la primera edición, actuó El Turco Julio.

Lo que comenzó como una propuesta de capacitación terminó convirtiéndose en mucho más que un curso. En Colonia Las Cuatro Esquinas, los espacios de formación impulsados por el CEDER dieron origen a una iniciativa que busca echar raíces y transformarse en una marca propia de la comunidad: la Fiesta de la Picada y el Vermut Artesanal.

La segunda edición ya tiene fecha. Será el 16 de octubre, en el marco de los festejos por los 99 años de la localidad, y tendrá como protagonistas a la producción gastronómica local, el vermut artesanal y una programación artística que incluirá la presentación de Fernando Bladys, además de otros músicos y artistas.

Para la jefa comunal, Silvana Paredes, la experiencia representa una muestra concreta de lo que puede generar la capacitación cuando se transforma en una herramienta para el desarrollo comunitario.

“Gracias a los cursos del CEDER tenemos el festival”, resumió Paredes, al explicar cómo una instancia de formación terminó dando lugar a una celebración que, según sus expectativas, podría convertirse con el tiempo en uno de los principales rasgos distintivos de la localidad.

Cuando capacitarse también significa crear

Paredes sostiene que los cursos del CEDER produjeron un impacto que va mucho más allá del aprendizaje de un oficio.

En la actualidad, vecinos de Las Cuatro Esquinas participan de distintas propuestas, entre ellas Jardinería y viverismo y Pastelería, experiencias que permiten incorporar conocimientos, descubrir capacidades y, eventualmente, abrir nuevas oportunidades laborales y productivas.

La jefa comunal también participa de una de estas capacitaciones y pone el acento en un aspecto que considera fundamental: muchas veces las personas no dimensionan todo lo que son capaces de hacer hasta que tienen la posibilidad de salir de su ámbito cotidiano, conocer otras experiencias y comprobar que también pueden desarrollar un proyecto propio.

Por eso, durante una reciente jornada regional del CEDER en Obispo Trejo, Paredes acompañó a integrantes de su comunidad para conocer experiencias productivas y escuchar de primera mano historias de personas que comenzaron capacitándose y terminaron transformando su realidad.

La experiencia, explicó, busca generar ese mismo efecto entre los vecinos de Las Cuatro Esquinas: que una capacitación deje de ser vista como un simple curso gratuito o una actividad para ocupar el tiempo y empiece a ser entendida como una herramienta concreta para cambiar perspectivas y abrir caminos.

Una fiesta que nació desde la capacitación

En ese proceso apareció la gastronomía como uno de los puntos de encuentro.

La producción elaborada por vecinos de la localidad comenzó a tener un espacio para mostrarse y, a partir de allí, surgió la idea de crear una celebración que reuniera gastronomía, producción artesanal, música y comunidad.

Así nació la Fiesta de la Picada y el Vermut Artesanal, una propuesta que este año tendrá su segunda edición.

La intención es que la celebración no quede limitada a una jornada festiva, sino que pueda consolidarse como un acontecimiento capaz de identificar a Las Cuatro Esquinas y atraer visitantes de localidades cercanas.

“Yo creo que va a ser lo que nos va a identificar”, planteó Paredes, quien incluso proyecta que, con el tiempo, la comunidad pueda desarrollar una propuesta productiva con la fuerza suficiente para convertirse en una referencia regional.

El desafío de construir identidad desde lo local

Detrás de la fiesta hay también una mirada sobre el desarrollo de las pequeñas comunidades.

En localidades de escala reducida, donde muchas veces las posibilidades de crecimiento económico son limitadas, la capacitación, la producción local y la generación de eventos propios pueden convertirse en herramientas para fortalecer el sentido de pertenencia y poner en valor aquello que se produce puertas adentro.

Para Paredes, esas acciones tienen un impacto que no siempre es inmediato.

La apuesta, sostiene, es sembrar hoy para obtener resultados con el paso del tiempo. Capacitar a una persona, ayudarla a descubrir una habilidad, acompañarla para que pueda transformar ese conocimiento en producción y luego generar un espacio donde esa producción pueda mostrarse son pasos de un mismo proceso.

La fiesta aparece, entonces, como la parte visible de un trabajo que comenzó mucho antes.

Camino a los 100 años

La segunda Fiesta de la Picada y el Vermut Artesanal tendrá además un significado especial: será parte de la celebración por los 99 años de Colonia Las Cuatro Esquinas, una fecha que ya comienza a funcionar como antesala del centenario.

La jornada del 16 de octubre buscará reunir a vecinos y visitantes alrededor de los sabores producidos en la propia localidad, con picada artesanal, vermut artesanal y una propuesta artística encabezada por Fernando Bladys.

Pero, más allá de la música y la gastronomía, el desafío será consolidar una celebración que nació de una experiencia de capacitación y que ahora intenta convertirse en patrimonio cultural y productivo de la comunidad.

A un año de llegar al siglo de vida, Las Cuatro Esquinas empieza a mirar hacia ese aniversario con una idea clara: que su identidad también pueda construirse desde lo que sus propios vecinos saben hacer, producen y se animan a mostrar.

El autor:

El Diario del Pueblo

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