Carrilobo celebró sus 120 años con la inauguración del Paseo de los Rieles
La localidad conmemoró sus 120 años de historia con las fiestas patronales y la puesta en valor de un sector emblemático donde funcionó el antiguo paso del ferrocarril. El nuevo espacio fue denominado Paseo de los Rieles y busca recuperar parte de la identidad ferroviaria de la comunidad.

Carrilobo vivió una jornada cargada de historia, identidad y celebración al conmemorar sus 120 años de vida. En el marco de las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Asunción, la Municipalidad inauguró el 15 de agosto un nuevo boulevard en un sector céntrico que durante años permaneció deteriorado y que ahora fue recuperado como espacio de circulación, encuentro y homenaje al pasado ferroviario de la localidad.
El acto contó con la participación del intendente Leonardo Clara, autoridades municipales, representantes del Concejo Deliberante y del Tribunal de Cuentas, integrantes del Consejo Joven, representantes de instituciones, docentes, alumnos y vecinos. El corte de cintas marcó oficialmente la apertura del nuevo espacio, que desde ese momento lleva el nombre de Paseo de los Rieles.

Un espacio recuperado para la comunidad
La obra significó la transformación de un sector que, según explicó el intendente, había quedado relegado con el paso de los años y era utilizado como depósito de escombros, máquinas y elementos en desuso.
La intervención permitió convertir ese lugar en un paseo iluminado y funcional, pensado para mejorar la circulación y recuperar un punto estratégico de la localidad. La propuesta, además de modificar la fisonomía del sector, busca devolverle protagonismo a un espacio vinculado directamente con los orígenes de Carrilobo.
Durante su discurso, Clara destacó que la iniciativa surgió a partir de una demanda de los propios vecinos. En ese sentido, remarcó que la tarea de la gestión municipal consistió en transformar un espacio abandonado en un lugar que pudiera ser disfrutado nuevamente por toda la comunidad.
Uno de los elementos centrales de la obra son los antiguos rieles ferroviarios, conservados en el lugar donde históricamente circulaba el tren. Según lo señalado durante la inauguración, se trata de piezas originales vinculadas al antiguo Ferrocarril de Santa Fe.
El paseo también incorpora árboles identificados con los nombres de los niños nacidos en Carrilobo durante los últimos 12 meses, una decisión que apunta a vincular la memoria histórica con las nuevas generaciones.


El ferrocarril, en el corazón de la historia
La elección del nombre no fue casual. Paseo de los Rieles busca mantener presente el papel que tuvo el ferrocarril en el nacimiento y crecimiento de Carrilobo.
La localidad se desarrolló al calor del trabajo de sus primeros pobladores, pero también alrededor de una infraestructura ferroviaria que durante décadas significó comunicación, movimiento y posibilidades de crecimiento.
El intendente recordó que el próximo año se cumplirán 50 años desde que el tren dejó de circular y que las vías fueron posteriormente levantadas. En su discurso, vinculó aquella historia con el presente de la localidad y planteó una comparación entre la fuerza que alguna vez tuvo la locomotora y el impulso actual de la comunidad.
La imagen del tren atravesó buena parte de la celebración: los rieles originales quedaron incorporados al nuevo espacio como una pieza de memoria urbana, mientras que el paseo pretende convertirse en un lugar cotidiano para vecinos y visitantes.



Una obra con participación comunitaria
La inauguración también puso en primer plano el trabajo de distintos sectores de la comunidad. Clara reconoció especialmente la tarea de los empleados municipales, quienes participaron en la recuperación del espacio y en las labores cotidianas de mantenimiento de la localidad.
El proyecto incorporó además un componente ambiental. Los nuevos durmientes colocados en el sector son de plástico reciclado, en el marco de un trabajo articulado entre el municipio, el CENMA y el Consejo Joven para promover la reutilización de materiales y la economía circular.
La iniciativa permitió sumar a una obra de infraestructura urbana un mensaje relacionado con el cuidado ambiental y la participación de las nuevas generaciones.

120 años, entre memoria y futuro
La celebración tuvo además una fuerte dimensión institucional y religiosa. Los 120 años de Carrilobo coincidieron con las fiestas patronales de Nuestra Señora de la Asunción, una tradición que ocupa un lugar central en la identidad comunitaria.
Durante el acto se destacó el papel de la parroquia y de las instituciones locales en el sostenimiento de las tradiciones, especialmente en el acompañamiento a niños, jóvenes y adultos mayores.
La fecha funcionó así como un punto de encuentro entre distintas generaciones: quienes participaron de la construcción histórica de Carrilobo, quienes actualmente sostienen su vida institucional y social, y los jóvenes que tendrán la responsabilidad de continuar esa historia.
Más que una obra de infraestructura, el nuevo Paseo de los Rieles quedó planteado como un símbolo. En un pueblo que cumple 120 años, recuperar el lugar por donde alguna vez pasó el tren significa volver la mirada hacia los orígenes sin dejar de pensar en lo que viene.
Con la inauguración, Carrilobo sumó un nuevo espacio público a su patrimonio urbano y dejó una señal concreta de cómo pretende abordar su aniversario: preservar las huellas del pasado, recuperar sectores que forman parte de su identidad y convertirlos en lugares de encuentro para las generaciones presentes y futuras.


