25/05/2026

El sueño de Julián

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A inicios de este año Julián la rompía en River Plate. Soñaba. Soñaba con jugar la final del mundial y compartir ese escenario global con Messi. Pero era difícil, lo sabía. Lautaro, Dybala y Di María eran los acompañantes naturales de Leo. Pero el sueño era posible.

Julián fue escogido el mejor jugador de América 2021 y el 31 de enero se confirmó un traspaso millonario al Manchester City. Con 21 años en el cuerpo, el salto era gigante y él lo sabía.

Julián debutó por la selección en el sudamericano sub 20 de Chile 2019. De hecho, su primer partido con la albiceleste, fue contra la Roja en un amistoso previo. Ahí partió su historia seleccionada, y el sueño empezó a gestarse.

Jugó ese mundial sub 20, después jugó un preolímpico, pero no disputó la cita de los cinco anillos porque River no lo cedió. Recién en mayo de 2021 debutó por la selección adulta. ¿El rival? Nuevamente Chile. Ingresó por Ángel di María y el sueño siguió creciendo.

En junio 2022 cruzó al atlántico para jugar en el City y pelear el puesto contra Erling Halaand, quizás el mejor goleador del mundo actual. Los elegidos se reconocen entre ellos.

En octubre de este año fue confirmado en la nómina de Argentina para Qatar 2022. Partió en el banco, pero Scaloni le dio la oportunidad y cumplió. Gol contra Polonia, gol contra Australia y el sueño lo vivía con la alegría de un niño, del niño que es.

Ahora jugó la semifinal del mundial y se comió la presión para convertirla en goles. Corrió 50 metros, atropellando croatas y grabando su huella para anotar un gol de antología. Y después, el destino hizo lo suyo.

Messi, en modo Messi, hizo una jugada magistral que dejó bailando solo al central croata revelación y le dijo a Julián “tomá y hacélo”.

El joven calchinense remató y clavó el doblete que clasificó a Argentina a su segunda final del mundial en ocho años. Ese tercer gol argentino fue un remate simple, pero simbólico. Fue como si Messi, leyenda, figura, emblema, símbolo, y eterno capitán de Argentina le dijera “ahora te toca a vos”.

Pasado y futuro se juntaron en un gol presente que hizo despertar a Julián en la realidad de lo inolvidable.

El domingo jugará la final del mundial y Julián Álvarez, el niño que hace menos de un año jugaba en River, será protagonista de su propio sueño que se convirtió en realidad.

Gracias Julián por demostrarnos que los sueños se hacen realidad…

El autor:

El Diario del Pueblo

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