Más de 1.400 cadetes juraron lealtad a la Bandera y compromiso con la seguridad de Córdoba
En un acto encabezado por el gobernador Martín Llaryora, estudiantes de la Policía, el Servicio Penitenciario y la Fuerza Policial Antinarcotráfico asumieron el compromiso de defender la enseña patria y la tranquilidad de los vecinos en un contexto socioeconómico desafiante.

El Centro de Convenciones fue escenario este viernes de un evento de profundo simbolismo institucional: 1.479 estudiantes de las diversas fuerzas de seguridad de la provincia prestaron juramento de fidelidad a la Bandera Nacional. La ceremonia, presidida por el gobernador Martín Llaryora, reunió a cadetes y aspirantes de segundo año de la Escuela de Oficiales y Suboficiales de Policía, del Servicio Penitenciario y la primera promoción de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA), quienes sellaron así su vocación de servicio.
El gobernador Llaryora fue el encargado de tomar el juramento a los alumnos, entre los que se destacaron 1.167 estudiantes de la Policía de Córdoba, 232 del Servicio Penitenciario y 80 de la FPA. Tras el acto protocolar, el mandatario destacó la trascendencia del compromiso: “Hoy juran por la bandera celeste y blanca, pero este es el juramento de defender a Córdoba y a cada uno de los cordobeses”, sostuvo ante una audiencia compuesta por autoridades, familiares y los futuros agentes.

Un respaldo institucional en tiempos complejos
En su discurso, Llaryora aprovechó la ocasión para ratificar el apoyo de su gestión a las fuerzas de seguridad, enmarcándolo dentro de un presente que requiere una especial dedicación. “Yo no paro de decir una y otra vez: los buenos para este gobierno son los de azul”, enfatizó el mandatario, reconociendo el valor que requiere portar el uniforme en la actualidad.
El gobernador hizo hincapié en que la seguridad es el pilar fundamental para el desarrollo de la sociedad. “No hay libertad ni progreso sin seguridad”, afirmó, dirigiéndose directamente a los uniformados. Además, reconoció el rol indispensable de las familias en el sostén de quienes han decidido dedicar su vida a la carrera policial y penitenciaria, subrayando que hoy, ante los desafíos sociales, el uniforme “pesa el doble”.

Vocación y futuro
El acto contó con la presencia de una nutrida delegación de autoridades provinciales, entre ellos el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, y el ministro de Justicia y Trabajo, Julián López, junto a las jefaturas de las distintas fuerzas. Para los cadetes, la jornada representó mucho más que una formalidad; fue la consolidación de una etapa de formación que los prepara para los retos operativos venideros.
La ceremonia culminó con un llamado a la responsabilidad suprema de los nuevos integrantes de las fuerzas. Al cerrar su mensaje, Llaryora instó a los estudiantes a que, al jurar a la enseña patria, mantengan como horizonte innegociable la protección de la ciudadanía: “Cuando juren a esta bandera, juren defender la vida de cada uno de nuestros queridos cordobeses”. Con este compromiso, la provincia fortalece sus filas operativas, proyectando una labor enfocada en la preservación del orden público y la seguridad integral de la región.





