27/08/2026

Silvia Freire volvió a Miramar de Ansenuza: “Vine en el peor momento de mi vida y encontré una salida mirando paisajes”

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La reconocida periodista, escritora y conductora regresó a uno de los destinos que marcó profundamente su historia personal. Dos años después de haber llegado a Miramar tras la muerte de su esposo, volvió con Mundo Freire para recorrer la región, navegar la laguna, conocer sus historias y dejar un mensaje que emocionó: “El dolor no se borra, pero mirar hacia otro lado ayuda”.

Miramar de Ansenuza no fue una parada más en el recorrido de Silvia Freire por la Argentina. Para la reconocida periodista, escritora y conductora, regresar a esta localidad cordobesa significó volver a un lugar atravesado por una historia profundamente personal.

Hace dos años, Freire llegó por primera vez a Miramar en uno de los momentos más dolorosos de su vida: poco después de la muerte de su esposo. Viajaba en su motorhome, buscando casi sin saberlo una forma de escapar del dolor. Allí se encontró con la inmensidad de la laguna, con la belleza del paisaje y con una experiencia que terminaría cambiando el rumbo de su vida.

Ahora regresó junto al equipo de Mundo Freire, el programa de turismo con el que recorre distintos rincones del país para mostrar paisajes, culturas, gastronomía, historias y, sobre todo, a las personas que le dan identidad a cada comunidad.

“Conservo todavía la primera impresión del momento en que vine hace dos años, que fue el peor momento de mi vida”, recordó durante una entrevista realizada por El Diario del Pueblo. “Estaba necesitando la mayor belleza posible, las mayores sorpresas que se pudiera, porque tenía que contrarrestar el dolor de la muerte de mi marido”.

El destino que apareció en medio del dolor

Silvia Freire tiene una extensa trayectoria en los medios de comunicación. Periodista, escritora, conductora y comunicadora, publicó más de 40 libros y desarrolló buena parte de su carrera en radio, con pasos por emisoras nacionales como Radio 10 y Radio Continental. También trabajó durante años junto a reconocidas figuras de la radiofonía argentina.

Sin embargo, el proyecto que hoy la lleva a recorrer caminos, pueblos y ciudades de la Argentina nació de una situación inesperada.

Según contó, Mundo Freire surgió casi sin planificación, como una respuesta personal a un momento de profunda tristeza.

“Lo que buscaba era un escape, una salida”, explicó. Y dejó una de las reflexiones más fuertes de toda la entrevista: el dolor, dijo, no desaparece mágicamente, pero la posibilidad de descubrir nuevos paisajes, historias y personas puede ayudar a volver a poner la mirada en la vida.

Para Freire, salir a recorrer el país fue precisamente eso: una manera de seguir avanzando.

“Yo con mi dolor pensé qué hacer para aliviarme. Y el recurso de ir a mirar paisajes fue fantástico para mí”, relató.

Con el tiempo, aquellos viajes comenzaron a transformarse en contenidos. Sus seguidores querían ver los lugares que descubría y aquellas experiencias terminaron tomando la forma de un programa de turismo.

Así nació Mundo Freire.

“No importa solamente lo que te pasa, sino qué hacés con eso”

La visita a Miramar dejó, además de imágenes turísticas, un mensaje profundamente humano.

Freire habló de la pérdida de su esposo, de la oscuridad que puede sentirse cuando una persona atraviesa una situación límite y de la importancia de seguir buscando una salida aun cuando no se la puede ver.

“Cuando uno está en medio del dolor no puede imaginar dónde está la salida”, expresó.

Y agregó una reflexión que resume gran parte del espíritu con el que hoy recorre el país: no se trata de negar lo que duele, sino de intentar encontrar una manera de continuar.

“Yo nombré la muerte de mi marido, pero hay gente que le está pasando algo igual o peor. Y bueno, se puede salir de cualquier circunstancia”, sostuvo.

Freire explicó que esa experiencia también atraviesa su mirada actual sobre la vida y aparece reflejada en su más reciente libro, Estoicada, inspirado en el pensamiento estoico.

La idea, resumió, es sencilla pero profunda: no siempre podemos elegir lo que nos sucede, pero sí podemos decidir qué hacer frente a eso.

El deseo que su esposo dejó antes de morir

Uno de los momentos más emotivos de la entrevista llegó cuando Silvia recordó una conversación que tuvo con su esposo antes de su muerte.

Durante años habían hablado de viajar. Él solía postergar esos proyectos para distintas etapas de la vida. “A los 40 vamos a viajar”, “a los 50”, “a los 60”, recordó ella.

Pero finalmente la vida tomó otro rumbo.

Antes de morir, él le dijo que viajara ella.

En aquel momento, Freire confesó que esa idea le parecía imposible. Estaba concentrada únicamente en atravesar el dolor. Sin embargo, tiempo después decidió hacerlo.

Y salió.

Hoy, ese paso que nació en medio de una pérdida terminó convirtiéndose en una nueva forma de vida y también en un proyecto profesional que la lleva a descubrir destinos dentro y fuera del país.

“Después le hice caso y salí”, contó.

Miramar, una sorpresa que todavía la emociona

En su primera visita, Silvia Freire se encontró con una Miramar diferente a la que conoció ahora. La laguna estaba baja, pero el impacto del paisaje fue suficiente para quedar grabado en su memoria.

Esta vez, con otro nivel de agua y nuevas experiencias por descubrir, la sensación volvió a ser la misma.

“La sorpresa y el impacto de aquella vez fue inolvidable”, aseguró.

Durante su estadía, el equipo recorrió distintos atractivos de la localidad y la región. La navegación por la laguna fue uno de los momentos que más destacó.

También visitó el Museo del Gran Hotel Viena, donde conoció parte de la historia y las leyendas que rodean a uno de los sitios más emblemáticos de Miramar.

A la experiencia se sumaron la gastronomía local, con el tradicional pejerrey y nuevas propuestas regionales, además de recorridos guiados para conocer la riqueza natural del área.

“Miramar tiene muchísimo para ofrecer”, afirmó.

Y puso especial énfasis en un aspecto que consideró fundamental: el potencial turístico de la localidad durante todo el año, más allá de la tradicional temporada de verano.

La mirada de una visitante que observa algo más que paisajes

Freire destacó especialmente la calidez con la que fue recibida en Miramar y dejó una observación que puede tener un fuerte valor para toda la comunidad turística de Ansenuza.

Dijo que suele prestar atención a un detalle: si la cordialidad que recibe una figura conocida es diferente a la que recibe cualquier visitante.

En Miramar, aseguró, percibió una hospitalidad genuina.

“Los he visto tan cariñosos, tan cálidos, tan dispuestos”, expresó al recordar incluso la atención que el personal de una embarcación brindaba a personas mayores.

Para la conductora, esa calidad humana es parte esencial de la experiencia turística y representa uno de los grandes valores de la región.

En un momento en que Miramar de Ansenuza y las localidades cercanas buscan consolidarse como destino turístico durante todo el año, la presencia de una comunicadora con alcance nacional representa también una oportunidad para amplificar la identidad de la zona.

“Lo más asombroso que encontré en los viajes fui yo”

A punto de cumplir 70 años, Silvia Freire continúa animándose a experiencias que, según reconoce, en otro momento quizá habría descartado.

Helicópteros, aventuras inesperadas y nuevas propuestas aparecen constantemente en sus recorridos. Durante su paso por Miramar, incluso confesó que vio un parapente y sintió inmediatamente el deseo de subir.

“Lo más loco fui yo, lo más asombroso fui yo”, dijo entre risas.

Detrás de esa frase hay una idea que atraviesa toda su historia reciente: volver a descubrirse.

“Gana la niña”, aseguró, al hablar de esa parte de sí misma que todavía quiere animarse, experimentar y seguir descubriendo.

Y cuando le preguntamos qué le queda pendiente, su respuesta fue tan simple como contundente: “Vivir nomás. Vivir así hasta el último día”.

Una gira que sigue recorriendo la Argentina

La visita a Miramar forma parte de una nueva gira de Mundo Freire por distintos puntos del país. Antes de llegar a Ansenuza, el equipo había recorrido destinos de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Santiago del Estero, generando contenidos, entrevistas y registros de las experiencias que identifican a cada comunidad.

Tras su paso por Miramar, el recorrido continuará por otros destinos del litoral argentino.

Pero para Silvia Freire, esta localidad cordobesa parece tener un significado especial.

No sólo por la belleza de su paisaje.

También porque fue aquí donde, en uno de los momentos más difíciles de su vida, encontró algo que todavía hoy sostiene su camino: la posibilidad de mirar hacia adelante.

Dos años después, volvió.

Y Miramar ya no fue solamente un destino turístico.

Fue, otra vez, una parte de su propia historia.

La visita de Mundo Freire deja así una doble huella: por un lado, una nueva ventana de difusión para Miramar de Ansenuza y toda la región; por otro, un mensaje profundamente humano que trascendió las cámaras y los paisajes. Porque detrás de cada viaje de Silvia Freire hay una historia que comenzó con una pérdida, pero que eligió transformarse en camino. Y quizás por eso su regreso a Miramar tenga un significado que difícilmente pueda medirse sólo en kilómetros.

El autor:

El Diario del Pueblo

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