05/04/2026

Es de Córdoba y junto a su perrita, recorren en moto el país

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El objetivo es poder documentar a los deportistas olímpicos nacionales, dando a conocer sus historias de lucha, perseverancia y pasión.

El desafío de Matías no es uno más. No se trata sólo de salir a desandar caminos, sino más bien de ir en busca de… Es que el objetivo del proyecto que decidió encarar junto a su perra Malca tiene que ver con ir a los lugares en donde haya un deportista olímpico, contactarlo y dar a conocer su historia.

Matías “Cabeza” Villarruel Vercesi es de Córdoba Capital, tiene 31 años, estudió Cine y Televisión en la UNC y trabaja como fotógrafo y filmmaker. Además cuenta con un blog de viajes “Viajá con Cabeza”, en un juego de palabras entre su apodo y el mensaje que quiere dar cada vez que cualquiera emprenda un viaje.

En los últimos años estuvo viajando mucho pero por el exterior, incluso formó parte del grupo de cuatro ciclistas argentinos “Todo a Pedal” que fue al mundial de Qatar en bicicleta. Sin embargo tenía como materia pendiente poder recorrer el país hasta que se decidió a dejar de posponerlo y emprender el desafío junto a Malca, su perrita de dos años y medio que adoptó en Tulum (México).

“Viajar con ella es hermoso, es como vivir una película”, cuenta Matías que empezó el viaje desde Córdoba, en moto, la semana pasada. La primera parada fue en Rosario en casa de un amigo, de ahí a Buenos Aires donde está en estos momentos.

Mientras hacemos la entrevista cuenta que “la excusa” para recorrer el país es ir buscando y entrevistando deportistas olímpicos “ya que este año se van a disputar los Juegos en París, asi que la idea es ir contando las historias de estos soñadores, apasionados, que buscan lo que se proponen”, argumenta ansioso por poder compartir esos relatos a través de su canal de YouTube bajo el nombre de Inmortales.

El trayecto programado consiste en ir hasta Usuahia por la costa, allí permanecer unos días: “La idea es llegar con la moto hasta el fin del mundo”, dice entre risas sabiendo del desafío. Después subir hasta La Quiaca por la emblemática Ruta 40, y de Jujuy a Misiones para luego emprender el regreso a Córdoba.

En el camino irá documentando a los deportistas y además pretende visitar escuelas para contar del proyecto a los niños y adolescentes con el objetivo de ser un incentivo y motivación para ellos, demostrando que los sueños no tienen techo y que se alcanzan con esfuerzo.

Matías estima estar regresando en cinco meses -a mediados de julio- para luego emprender el viaje a París, acompañando a los deportistas olímpicos, para lo cual espera el apoyo de empresas u organismos que quieran sponsorearlo y comprar sus contenidos.

“Quiero disfrutar este viaje al ciento por ciento, pero hay muchas emociones encontradas en el día a día. Sé que este viaje me va a cambiar la vida, subí el primer video con la presentación de este proyecto y ya recibí mensajes de gente de todo el país, asi que las expectativas son muchas”, comparte convencido de que su granito de arena puede hacer la diferencia en mucha gente.

Además de su perrita Malca, forma parte esencial del equipo su moto “El Demonio Rojo”, una Honda Nighthawk 250cc del año 1992 que era de su abuelo, y al fallecer -después de varios años- la comenzó a usar Matías, realizando con ella distintas travesías por diferentes países limítrofes.

Aventurero de corazón, el joven tiene múltiples historias para contar de sus experiencias por el mundo en bicicleta, a dedo o en moto. En cada relato comparte su pasión con tanto detalle que transporta a esos destinos a quienes lo escuchan, pudiendo el receptor vivenciar -casi- las mismas sensaciones que los protagonistas de cada viaje épico.

El autor:

El Diario del Pueblo

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