Arroyito: entregan tres nuevas viviendas y consolidan un plan que ya alcanzó las 131 soluciones habitacionales
Con la entrega de unidades en los planes Casa y Casa Social, el intendente Gustavo Benedetti ratificó su política de “casa terminada, casa entregada”. En la actualidad, el Municipio sostiene 53 obras en ejecución simultánea para reducir el déficit habitacional en la ciudad.

Tres familias de Arroyito cumplieron el sueño de la vivienda propia esta semana, tras recibir las llaves de sus hogares en el marco de los programas municipales Plan Casa y Plan Casa Social. Con esta entrega, encabezada por el intendente Gustavo Benedetti, la gestión actual consolidó un hito en su política habitacional: la entrega de 131 unidades desde el inicio de este programa, una cifra que refleja el esfuerzo por atender la demanda de techo digno en un contexto donde el acceso a la vivienda es una de las principales preocupaciones de la comunidad.
Durante el acto formal, el jefe comunal enfatizó que el avance de estas obras responde a un compromiso ineludible con los vecinos. “Casa terminada, casa entregada”, reiteró Benedetti, marcando una línea de trabajo que busca evitar la burocracia y asegurar que el beneficiario pueda habitar su propiedad desde el primer día.

Un esquema de trabajo intensivo
La política habitacional de Arroyito no se detiene en las entregas puntuales. Según se informó oficialmente, el municipio mantiene un ritmo de obra constante y diversificado para alcanzar a distintos perfiles de familias:
- Plan Casa: Sobre este programa, se encuentran 43 viviendas bajo gestión. De estas, dos fueron las que se inauguraron esta semana, 11 ya están terminadas y a la espera de ser adjudicadas, mientras que las 30 restantes avanzan a paso firme en su construcción.
- Plan Casa Social: En este frente, la actividad se renovó con el inicio de dos nuevas obras y la proyección de entregar otras ocho unidades en apenas 20 días.
En total, son 53 las construcciones que se ejecutan simultáneamente en diversos puntos de la ciudad, un despliegue logístico que no solo atiende la necesidad de los adjudicatarios, sino que también dinamiza la mano de obra local.

El impacto en la comunidad
Para un municipio como Arroyito, que registra un crecimiento poblacional sostenido, la construcción de viviendas propias representa mucho más que ladrillos y techos. Se trata de una medida de contención social que permite a las familias consolidar sus proyectos de vida sin depender exclusivamente de los vaivenes del mercado inmobiliario privado.
La continuidad de este plan, que ya supera el centenar de familias beneficiadas, posiciona a la gestión municipal como un actor central en la resolución de una problemática que suele ser difícil de abordar para los gobiernos locales. La estrategia de fragmentar el acceso a través de los planes “Casa” y “Casa Social” permite una mayor capilaridad, llegando a distintos sectores socioeconómicos de la comunidad.
La hoja de ruta para los próximos meses parece estar clara. Con la inminente entrega de las ocho unidades del Plan Casa Social y el avance de los proyectos en marcha, el municipio busca mantener el ritmo y dar respuesta a las familias que esperan su turno. La clave del éxito de este esquema ha sido, hasta ahora, la previsibilidad: al convertir la vivienda en un proceso de obra constante, la gestión logra que cada entrega no sea un hecho aislado, sino un eslabón más en una cadena de soluciones que busca reducir, de manera gradual pero efectiva, el déficit habitacional de Arroyito.