Un legado familiar que florece en Miramar: nace “Lagoon”, el nuevo refugio de naturaleza y relax
Con una apuesta que combina confort de alta gama y desconexión absoluta, tres hermanos miramarenses transformaron el antiguo terreno de la granja de su padre en un complejo turístico de vanguardia. La propuesta ya se erige como una experiencia diferenciada en Ansenuza, apostando al turismo durante todo el año.

El espíritu emprendedor tiene raíces profundas en esta tierra. En febrero de este año, los hermanos Valeria, Leandro y Yanina Bianciotti abrieron las puertas de Lagoon, un complejo de aparts que marca un nuevo estándar de alojamiento en la la localidad. El proyecto, que combina una arquitectura moderna con un entorno verde privilegiado, es el resultado de cuatro años de esfuerzo familiar tras la reconversión de un predio donde, años atrás, funcionaba la granja avícola de su padre.
“Este proyecto comenzó como un sueño familiar. Fue con mucho esfuerzo; hoy estamos orgullosos de lo que logramos y esperamos que la gente lo disfrute”, expresó Yanina Bianciotti, quien divide sus días entre Córdoba capital y su Miramar natal para gestionar el emprendimiento junto a sus hermanos. Aunque la vida los llevó por distintos caminos profesionales, la voluntad de invertir en su lugar de origen y el legado de sus padres —especialmente el recuerdo de su padre, fallecido hace un año— fueron el motor principal para concretar esta apuesta turística.

Confort y conexión con el entorno
Ubicado a solo cuatro cuadras del centro y cinco de la costanera, Lagoon fue diseñado bajo un concepto de “experiencia”. El complejo cuenta con ocho departamentos de dos tipologías (lofts y unidades familiares para hasta cuatro personas), todos equipados para garantizar una estadía cómoda y funcional.
Sin embargo, el alma del lugar reside en sus espacios comunes. Su pileta central, que se ha convertido en el sello distintivo y la mayor atracción del complejo, está pensada para ser disfrutada durante todo el día, complementada por un amplio quincho equipado para eventos y el disfrute social. “Buscamos algo diferente; que la gente pueda desconectarse de la diaria y venir a buscar un espacio de relax”, explicó Yanina durante la presentación del espacio.

Un destino que no deja de sorprender
La irrupción de este tipo de proyectos privados refuerza el posicionamiento de Miramar de Ansenuza tras su consolidación como Parque Nacional. Los emprendedores destacan que el turismo en la región está en una etapa de maduración, donde el visitante no solo busca paisaje, sino también calidad de servicio y una inmersión en la rica historia local.
Para quienes llegan por primera vez a la laguna, la recomendación de los dueños de Lagoon es clara: visitar los museos locales para comprender la historia de resiliencia de la ciudad frente a las crecidas de la laguna. “Entender los escombros y las ruinas permite vivir la visita de una manera diferente”, señalan, reforzando la identidad de una Miramar que convive, una vez más, con el aumento del caudal de sus aguas.
El complejo, que permanece abierto durante todo el año, ya trabaja en una segunda etapa de expansión, proyectando sumar nuevos servicios como el alquiler de bicicletas para profundizar la conexión del huésped con el entorno natural. Con una oferta que incluye promociones vigentes por temporada baja y fechas especiales, Lagoon se perfila como un nuevo eslabón en la cadena de desarrollo que Miramar necesita para sostener su atractivo turístico los doce meses del año.
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