Carrilobo se prepara para buscar su tesoro: juego, familia y comunidad en una misma aventura
Este viernes 20 de febrero, desde las 19:30, el Salón Municipal será el punto de partida de una propuesta pensada para recorrer el pueblo de manera lúdica y fortalecer los lazos entre vecinos.
Hay iniciativas que, más allá del entretenimiento, logran resignificar los espacios cotidianos. Este viernes 20 de febrero, Carrilobo se convertirá en escenario de una gran Búsqueda del Tesoro, una actividad abierta a todas las familias que invita a redescubrir el pueblo desde otra mirada: la del juego compartido.
La cita será a las 19:30 en el Salón Municipal, donde se dará inicio a esta experiencia que combinará consignas, recorridos y desafíos distribuidos en distintos puntos de la localidad. La dinámica propone caminar, observar, interpretar pistas y trabajar en equipo, transformando calles conocidas en territorios de aventura.
La consigna es simple pero potente: fortalecer vínculos mientras se disfruta de una jornada diferente. Padres, madres, hijos, abuelos y amigos podrán conformar equipos y asumir el desafío con un objetivo común. En tiempos donde la rutina suele fragmentar los encuentros, la propuesta busca recuperar el valor del tiempo compartido.
Desde la organización remarcaron algunos requisitos clave para participar: llevar celular —herramienta indispensable para resolver las consignas—, asistir con ropa cómoda para caminar y no olvidar la reposera. Este último detalle no es menor: al finalizar la búsqueda, la jornada continuará con la proyección de una película al aire libre, sumando un cierre distendido y familiar.
La combinación de actividad física, creatividad y cine bajo las estrellas configura un plan integral que apunta a distintos públicos y edades. No se trata sólo de encontrar un tesoro simbólico, sino de construir una experiencia colectiva que deje huella en la memoria de quienes participen.
Carrilobo vuelve así a apostar por propuestas que promueven el encuentro y el sentido de pertenencia. Porque cuando un pueblo se reúne para jugar, caminar sus calles y compartir una película, el verdadero premio no es un cofre ni una recompensa material: es la reafirmación de que la comunidad se fortalece cada vez que decide encontrarse.