Lolo, el niño piquilliense que emocionó a todos con un homenaje a su abuelo excombatiente de Malvinas
Durante el acto por el 2 de abril, el discurso de un pequeño nieto de un veterano conmovió a la comunidad y se convirtió en el momento más significativo de la jornada.

En el marco del acto por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, realizado en Piquillín, un niño se convirtió en protagonista de una escena profundamente emotiva. Lorenzo “Lolo” Lucero, nieto del excombatiente Luis Félix Lucero, brindó un discurso cargado de sensibilidad que conmovió a todos los presentes y dejó una huella imborrable en la comunidad.
El evento reunió a autoridades, instituciones educativas, vecinos y familias, quienes participaron del homenaje con respeto y compromiso. Sin embargo, fue la voz entrecortada del pequeño la que logró sintetizar, en pocos minutos, el significado más profundo de la fecha: memoria, orgullo y reflexión.

Un mensaje que atravesó generaciones
Lolo tomó la palabra para hablar de su abuelo, a quien no llegó a conocer, pero cuya historia vive en los relatos familiares. “Yo no llegué a conocerlo porque falleció hace muchos años, tres días después de que yo naciera. Pero sé quién fue, porque mi papá me cuenta sobre él”, expresó.
A lo largo de su discurso, el niño reconstruyó fragmentos de la vida de su abuelo en la guerra, haciendo foco en el dolor, el sacrificio y las secuelas que dejó el conflicto. “La guerra no es algo lindo, es miedo, frío, tristeza y sufrimiento”, dijo con claridad, generando un silencio profundo entre los asistentes.
Uno de los pasajes más impactantes fue cuando relató una historia vinculada a la supervivencia en las islas: “Las personas hacen lo que pueden para sobrevivir”, reflexionó, tras mencionar una anécdota que lo ayudó a comprender la dureza de aquel contexto.

Orgullo, memoria y un mensaje para el futuro
Más allá del dolor, el mensaje también estuvo atravesado por el orgullo. Lolo destacó la valentía de su abuelo y reivindicó a todos los excombatientes, al tiempo que dejó una reflexión que resonó con fuerza: “Creo que es importante recordar que nunca nadie debería pasar por una guerra, nunca más”.
El acto en Piquillín volvió a poner en evidencia el valor de estas conmemoraciones en las localidades del interior, donde la memoria se construye desde lo colectivo y se transmite de generación en generación.

Un cierre que quedó en todos
El discurso culminó con una frase que sintetizó el sentimiento compartido: “Las Malvinas son y serán para siempre argentinas”. La ovación fue inmediata, en un reconocimiento espontáneo a la valentía del niño y a la profundidad de sus palabras.
Lo ocurrido en Piquillín trascendió el acto protocolar y se convirtió en un momento de fuerte impacto emocional para la comunidad. En tiempos donde la memoria necesita ser sostenida, la voz de Lolo recordó que las historias de Malvinas siguen vivas en cada familia.
Discurso completo de Lorenzo “Lolo” Lucero
“Soy Lorenzo Lucero, hoy quiero hablarles de alguien muy importante para mí, mi abuelo Luis Félix Lucero.
Yo no llegué a conocerlo porque falleció hace muchos años, tres días después de que yo naciera. Pero sé quién fue, porque mi papá me cuenta sobre él.
Mi abuelo fue excombatiente de Malvinas. Mi papá me contó que mucho de lo que vivió allá fue muy duro, y que a mi abuelo no le gustaba hablar de eso, porque le causaba dolor. La guerra no es algo lindo, es miedo, frío, tristeza y sufrimiento.
También me contó que en invierno le dolían mucho las piernas, por algo que le había pasado en la guerra.
Una vez leí un libro sobre Malvinas escrito por un excombatiente, donde contaba que muchos soldados para poder sobrevivir tenían que salir a cazar. Decían que siempre escuchaban a un gallo y que un día dejaron de escucharlo, porque alguien lo había cazado para poder comer. Después supe que ese había sido mi abuelo.
Eso me hizo entender que en la guerra no hay cosas lindas. Las personas hacen lo que pueden para sobrevivir. A mí me da orgullo que haya sido valiente y que haya estado ahí. Pero también creo que es importante recordar que nunca nadie debería pasar por una guerra, nunca más.
A mí me hubiera gustado conocerlo, abrazarlo y escuchar sus historias. Pero lo siento. Lo siento porque a través de mi familia y de mi historia, yo lo recuerdo con amor y también recuerdo a todos los que estuvieron en la guerra.
Las Malvinas son y serán para siempre argentinas. Muchas gracias.”