Marull se convierte en epicentro global de la educación ambiental al recibir a una delegación internacional
Jóvenes y educadores de California y Jujuy visitaron la localidad en el marco del programa “Experiencia Ambientalia”. El encuentro cerró con la firma de un convenio clave para profundizar la conservación y el intercambio cultural en el Parque Nacional Ansenuza.

La biodiversidad de nuestra región trascendió las fronteras locales para establecer un puente directo con el mundo. La localidad fue el escenario principal de una nueva edición de “Experiencia Ambientalia”, una iniciativa de la Fundación Líderes de Ansenuza que fomenta el intercambio educativo y cultural entre comunidades vinculadas a ecosistemas de humedales. La jornada permitió que Marull se consolidara como un punto de referencia en la agenda global de conservación, al recibir a una comitiva internacional integrada por referentes de Mono Lake, en California (Estados Unidos), y de la Laguna de Pozuelos, en Jujuy.
Durante la visita, los delegados fueron recibidos por autoridades locales y guardaparques del Parque Nacional Ansenuza, con quienes compartieron una intensa agenda de actividades. El recorrido incluyó una inmersión en la riqueza natural del entorno, haciendo escala en el Centro de Informes Turísticos, donde los visitantes pudieron profundizar en las características ambientales y la identidad cultural que distinguen a la región. El encuentro buscó, fundamentalmente, comparar problemáticas y soluciones entre humedales de distintas latitudes, poniendo en común experiencias de gestión y cuidado del agua.
Una alianza estratégica por el futuro ambiental
El impacto de la jornada tuvo su correlato institucional con la firma de un acuerdo de colaboración entre el intendente de Marull, Gabriel Faletto, y Marina Castelino, en representación de la Fundación Líderes de Ansenuza. Este convenio no solo formaliza el compromiso de la actual gestión con el programa, sino que garantiza el desarrollo de futuros proyectos educativos internacionales en la localidad.
Para una comunidad como Marull, la relevancia de este suceso es doble. Por un lado, posiciona al destino como un nodo educativo dentro del ecosistema Ansenuza, aprovechando el prestigio del nuevo Parque Nacional para atraer perfiles de turismo científico y educativo. Por otro lado, refuerza el sentido de pertenencia de los jóvenes marullenses, quienes, al interactuar con pares de California o Jujuy, adquieren una perspectiva global sobre la fragilidad y la importancia del patrimonio natural que los rodea.
El valor de la red
La integración de Marull en este tipo de redes internacionales no es un hecho fortuito, sino el resultado de un trabajo sostenido para poner en valor el ecosistema de la laguna. Experiencias similares han demostrado que el intercambio de saberes entre comunidades separadas por miles de kilómetros —pero unidas por una misma sensibilidad ambiental— acelera los procesos de concientización social y mejora las prácticas de gestión pública.
El convenio firmado marca el inicio de una etapa donde Marull no solo será espectadora de su propia belleza natural, sino una protagonista activa en la construcción de soluciones ambientales. De cara a los próximos meses, se espera que el trabajo conjunto con la Fundación Líderes de Ansenuza se traduzca en capacitaciones y nuevas visitas que sigan consolidando a la localidad como un faro de educación, intercambio y, sobre todo, de un compromiso innegociable con el cuidado del medio ambiente para las próximas generaciones.