Río Primero cumplió 138 años con una obra que nació de los vecinos: inauguraron la Plaza de los Sentidos
La ciudad celebró su aniversario con la apertura del primer proyecto surgido del Presupuesto Participativo 2025. La Plaza de los Sentidos, la primera plaza inclusiva de la región que demandó una inversión superior a los 56 millones de pesos y fue concebida como un espacio de juego, integración y encuentro para niños con y sin discapacidad y neurodivergencias. Al día siguiente de su inauguración, algunos juegos fueron dañados y volvieron a poner en primer plano la necesidad de cuidar lo que pertenece a toda la comunidad.
Río Primero celebró sus 138 años con una inauguración que buscó darle un significado especial al aniversario: el viernes 25 de septiembre abrió oficialmente sus puertas la Plaza de los Sentidos, el primer proyecto concretado a través del Presupuesto Participativo de la ciudad, una iniciativa que nació de una propuesta de familias y vecinos y que terminó transformándose en un nuevo espacio público destinado a promover la inclusión.
La obra fue presentada durante el acto aniversario como mucho más que una plaza de juegos. Se trata de un lugar pensado para que niños con distintas formas de percibir, comunicarse, aprender y relacionarse con el entorno puedan compartir el espacio y jugar en condiciones adecuadas.
El proyecto había sido elegido entre 18 propuestas recibidas durante la edición 2025 del Presupuesto Participativo. Según se informó durante la inauguración, aquella iniciativa comenzó con un presupuesto estimado de 7 millones de pesos, pero la inversión final superó los 56 millones. De ese monto, el Ente Metropolitano aportó 10 millones de pesos.
De una idea de las familias a una obra para todos
La Plaza de los Sentidos tiene detrás una historia que comenzó con una necesidad concreta planteada por familias vinculadas a personas con discapacidad y neurodivergencias.
Durante la inauguración, una de las madres impulsoras del proyecto resumió el sentido de la obra con una frase que atravesó todo el acto: “Esta plaza representa mucho más que un lugar de juegos”.
Y agregó: “Cuando una comunidad construye espacios accesibles, no solamente transforma un lugar, transforma miradas, derriba barreras y abre caminos hacia una sociedad más inclusiva”.
El planteo apunta a que el nuevo espacio no sea utilizado exclusivamente por niños con discapacidad o neurodivergencias, sino que se convierta en un punto de encuentro en el que puedan convivir distintas realidades.
La propuesta busca, de ese modo, trasladar la inclusión del discurso a una experiencia cotidiana: jugar, compartir, explorar y disfrutar del espacio público.
“La empatía se transforma en acción”
Durante la ceremonia, desde la organización se destacó que la plaza fue concebida desde una mirada centrada en la diversidad.
“Hoy comenzamos a hablar realmente, de manera tangible de esta palabra que a veces tanto cuesta en la sociedad: la integración”, se expresó durante el acto.
La definición fue acompañada por otra frase que sintetizó el espíritu de la obra: “Estamos abriendo las puertas a un lugar pensado con el corazón, pensado con los sentidos, donde la diversidad nos reúne y la empatía se transforma en acción”.
También se remarcó que el objetivo es garantizar un derecho esencial de la infancia: jugar en libertad, en un entorno seguro, respetuoso y preparado para abrazar la neurodivergencia.
La participación ciudadana como protagonista
El presidente del Ente Metropolitano, Rodrigo Fernández, puso el acento en el origen comunitario del proyecto.
“Ha sido algo que ha surgido de la comunidad, que ha surgido de los vecinos”, señaló durante su discurso, al destacar el valor de la participación ciudadana como mecanismo para detectar necesidades y transformarlas en proyectos concretos.
Fernández también resaltó la articulación con el ámbito universitario y el impacto que este tipo de iniciativas puede tener más allá de los límites de Río Primero.
En ese sentido, sostuvo que es significativo que el área metropolitana comience a incorporar “este tipo de procesos, este tipo de inclusión”, y destacó que el espacio podrá ser disfrutado no solamente por los niños de Río Primero, sino también eventualmente por familias de otras localidades.
El dirigente felicitó además a la comunidad y a la intendente, Mariángeles Arneudo, por haber impulsado el proceso participativo y por la incorporación de Río Primero al esquema metropolitano.
El respaldo de la Universidad Nacional de Córdoba
La inauguración también contó con la presencia de autoridades de la Universidad Nacional de Córdoba, institución que acompañó el proceso a través de su programa de extensión y apoyo a la gestión local.
El secretario de Extensión, Conrado Storani, destacó que el programa en el que se gestó la iniciativa comenzó a trabajar con Río Primero en 2024 y calificó la concreción de la plaza como un motivo de satisfacción y orgullo.
Storani puso especialmente el foco en el significado de la obra para la construcción de una ciudad inclusiva. Según expresó, el proyecto demuestra que Río Primero busca consolidarse como una sociedad “donde todo el mundo tenga lugar” y donde puedan convivir personas con neurodivergencias y personas neurotípicas.
El rector de la UNC, John Boreto, definió -por su parte- la participación de la universidad como una responsabilidad propia de una institución pública sostenida por la comunidad.
“Tenemos la responsabilidad de devolver con acciones todo lo que la sociedad aporta”, expresó, al explicar el sentido del trabajo extensionista desarrollado junto a los municipios.
Boreto destacó además que la iniciativa fue abrazada por la comunidad y que la participación ciudadana permitió reconocer necesidades de otros vecinos. En esa línea, sostuvo que una sociedad se fortalece cuando es capaz de comprender las situaciones y vivencias de los demás.
Una plaza que representa una nueva mirada
El acto tuvo como protagonistas centrales a los niños y a las familias que impulsaron el proyecto.
Con el tradicional corte de cintas, la Plaza de los Sentidos dejó de ser una propuesta votada por los vecinos para convertirse en un espacio público concreto. Las familias y los chicos fueron los primeros en recorrerla y comenzar a apropiarse de un lugar que, desde su concepción, pretende generar nuevas formas de encuentro.
La obra fue presentada como el primer proyecto aprobado y concretado mediante el Presupuesto Participativo de Río Primero, convirtiéndose así también en una experiencia institucional que abre el camino para nuevas iniciativas surgidas de la comunidad.
Y ese proceso tendrá continuidad: con motivo del aniversario, la Municipalidad volvió a habilitar la edición 2026 del Presupuesto Participativo, invitando nuevamente a los vecinos a presentar sus ideas y proyectos para la ciudad.
El contraste que duele: vandalismo a pocas horas de la inauguración
Pero la celebración tuvo rápidamente un capítulo que obliga a detenerse.
Apenas un día después de la inauguración, algunos juegos de la Plaza de los Sentidos fueron dañados por actos de vandalismo.
El hecho adquiere una dimensión particular por el significado que tiene este espacio. No se trata solamente de mobiliario urbano: es una obra que demandó una inversión superior a los 56 millones de pesos, que nació de una propuesta de vecinos y familias y que fue pensada especialmente para ampliar las posibilidades de juego y encuentro de niños con distintas necesidades.
Por eso, el daño no debería ser interpretado únicamente como un perjuicio sobre un juego o una estructura. Es un ataque contra un espacio que pertenece a todos.
La Plaza de los Sentidos fue construida con recursos públicos, pero también con participación, esfuerzo y expectativas de muchas familias. Cuidarla es, en definitiva, una responsabilidad colectiva.
Una obra que recién comienza a escribir su historia
Río Primero celebró sus 138 años inaugurando una plaza que representa una transformación concreta en la manera de pensar el espacio público: integrar, incluir y garantizar que todos los niños tengan un lugar para jugar.
Ahora comienza otra etapa, quizás menos visible pero igual de importante: que la comunidad se apropie del espacio, lo utilice, lo disfrute y, fundamentalmente, lo cuide.
La Plaza de los Sentidos nació de un sueño de familias y vecinos, atravesó un proceso de participación ciudadana, creció desde un presupuesto inicial de 7 millones de pesos hasta superar los 56 millones de inversión y finalmente abrió sus puertas en el aniversario de la ciudad.
Que sus próximos capítulos estén escritos con risas, juegos, encuentros y pequeños grandes logros dependerá también de una decisión cotidiana: entender que lo que se construye para todos, se cuida entre todos.