09/10/2026

Un Brochero de 10 metros llegará a la Autopista Córdoba-Carlos Paz

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La escultura monumental, denominada “El Peregrino”, será emplazada en el kilómetro 17, cerca del puente Malagueño. Realizada en hierro reciclado por el artista cordobés, Simón Ibáñez Durán, formará parte del circuito turístico El Camino de Brochero.

Una figura monumental del Santo Cura Brochero se prepara para convertirse en una nueva postal del ingreso a las sierras de Córdoba. La escultura, que alcanzará los 10 metros de altura y pesará alrededor de 3.000 kilos, será instalada en el kilómetro 17 de la Autopista Córdoba-Carlos Paz, en las proximidades del puente Malagueño.

La obra, bautizada “El Peregrino”, es realizada íntegramente en hierro reciclado por el artista cordobés Simón Ibáñez Durán, junto con un equipo de seis personas. Su diseño busca representar al sacerdote durante una de sus habituales peregrinaciones, avanzando hacia las sierras y llevando ayuda a quienes más lo necesitaban.

La elección del lugar no es casual. La escultura será colocada en una zona elevada, donde podrá ser observada por quienes circulen por uno de los principales corredores viales de la provincia.

Brochero, entre la historia y el paisaje

La nueva obra formará parte de El Camino de Brochero, un circuito turístico y cultural que se encuentra en proceso de implementación y que busca recuperar y poner en valor los sitios vinculados con la vida y la obra del santo cordobés.

La propuesta combina patrimonio, identidad, historia y paisaje, tomando como eje a una de las figuras religiosas y sociales más reconocidas de Córdoba.

“El Peregrino” pretende sumar una referencia visual de gran escala a ese recorrido y, al mismo tiempo, generar un nuevo punto de interés para quienes transitan hacia Villa Carlos Paz y las Sierras de Córdoba.

Una obra construida desde cero

La magnitud de la escultura representa un desafío particular para el artista. La estructura está siendo realizada con chapas de hierro reciclado de entre 2,5 y 3,2 milímetros de espesor, que son cortadas, dobladas y soldadas para darle forma a la figura.

En su interior cuenta con una estructura de grandes caños que permite aportar resistencia y estabilidad frente a sus dimensiones y a las condiciones climáticas a las que estará expuesta.

El proceso comenzó mucho antes de que aparecieran las primeras piezas de hierro. Ibáñez Durán realizó una etapa de investigación sobre Brochero, consultó fotografías y archivos y recorrió el lugar donde finalmente será emplazada la obra.

A partir de bocetos iniciales, el diseño fue tomando forma hasta transformarse progresivamente en una estructura de diez metros.

Actualmente, el equipo ya construyó aproximadamente la mitad del torso, además de las manos, mientras avanza sobre el poncho y una de las etapas más complejas: la construcción del rostro y la cabeza.

Un desafío mayor que el monumento a Kempes

Ibáñez Durán conoce el trabajo con esculturas monumentales. Entre sus obras se encuentra la figura de Mario Alberto Kempes, ubicada frente al estadio que lleva el nombre del histórico futbolista cordobés.

Aquella escultura alcanza los 8,5 metros de altura y pesa aproximadamente 1.400 kilos.

“El Peregrino” será todavía más grande y pesado: 10 metros de altura y unos 3.000 kilos, una diferencia que obliga a planificar cuidadosamente cada etapa de su traslado e instalación.

Una vez finalizada en el taller, la estructura será inclinada y dividida en tres grandes segmentos. Cada pieza será retirada con una grúa, cargada en un camión y trasladada hasta el lugar definitivo.

Allí comenzará otro operativo de gran escala: una grúa de gran porte permitirá elevar cada tramo para ensamblarlo sobre la base previamente construida.

Una terminación que buscará integrarla con el entorno

Una vez completado el montaje, la escultura recibirá un tratamiento con ácidos que le dará una tonalidad similar al óxido.

La elección de esa terminación apunta a generar un diálogo visual entre el hierro y el paisaje serrano, evitando que la pieza quede desvinculada de su entorno natural.

Para el artista, la obra también representa un desafío personal por sus dimensiones y por la responsabilidad de interpretar a una figura tan arraigada en la identidad cordobesa.

“Para mí es un privilegio muy grande tener la oportunidad de hacer esta obra”, expresó Ibáñez Durán, quien destacó además el entusiasmo de todo su equipo durante el proceso de construcción.

Un nuevo símbolo para un corredor clave

La futura presencia del Cura Brochero sobre la Autopista Córdoba-Carlos Paz se suma a las acciones destinadas a consolidar El Camino de Brochero como una propuesta turística y cultural de alcance provincial.

La intención es que quienes recorran este corredor no solo encuentren un paisaje serrano, sino también referencias concretas de la historia y del patrimonio relacionado con el santo.

“El Peregrino” todavía se encuentra en plena construcción y aún restan completar distintas etapas antes de su traslado y montaje. Pero cuando finalmente quede instalado sobre la autopista, su figura de diez metros estará allí para representar, desde las alturas, al sacerdote que hizo de los caminos una parte esencial de su misión y que dejó una huella profunda en la historia de Córdoba.

El autor:

El Diario del Pueblo

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