26/05/2026

Autopista 19: a cinco años de su inauguración, crecen los baches y también las dudas sobre quién debe repararla

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Los tramos habilitados en 2021 entre Río Primero–Santiago Temple y Arroyito–Cañada Jeanmarie muestran ondulaciones, pozos y banquinas deterioradas. Usuarios advierten riesgos y reclaman mantenimiento mientras la obra total aún espera su finalización.

Lo que alguna vez fue anunciado como un salto de calidad para la conectividad del este cordobés comienza a mostrar señales de desgaste prematuro. A cinco años de su habilitación, dos de los tramos de la autopista de la ruta nacional 19 —la vía que conecta Córdoba capital con San Francisco— presentan deterioros visibles que generan preocupación entre quienes la transitan a diario.

Conductores particulares, transportistas y motociclistas que circulan por los sectores que unen Río Primero con Santiago Temple y Arroyito con Cañada Jeanmarie describen un escenario cada vez más frecuente: baches que obligan a maniobras bruscas, ondulaciones en la carpeta asfáltica y banquinas descalzadas que reducen el margen de seguridad ante cualquier imprevisto.

El contraste resulta llamativo. No se trata de la vieja traza de dos carriles que durante décadas concentró reclamos por su estado, sino de los sectores de autopista inaugurados en 2021, concebidos justamente para mejorar la seguridad vial y agilizar el tránsito en uno de los corredores productivos más importantes del centro del país.

En algunos puntos, los problemas ya trascendieron el malestar cotidiano y derivaron en episodios más graves. Sectores específicos del trazado comenzaron a acumular siniestros viales, varios de ellos con consecuencias judiciales. Uno de los lugares señalados por conductores y especialistas se ubica a la altura del kilómetro 169, cerca de la localidad de La Francia, donde distintos incidentes encendieron alertas sobre el estado del pavimento y la señalización.

Abogados vinculados al ámbito del tránsito sostienen que existen demandas iniciadas contra la empresa concesionaria encargada de la operación de gran parte del corredor. El argumento central es que el cobro de peaje implica la obligación de garantizar condiciones adecuadas de circulación, algo que —según denuncian— no siempre se estaría cumpliendo.

Además del estado del pavimento, otro de los reclamos reiterados apunta a la señalización. En algunos puntos donde la vieja ruta se conecta con los tramos nuevos de autopista, la falta de cartelería clara y de iluminación suficiente puede desorientar a quienes no conocen el recorrido, especialmente durante la noche.

Mientras tanto, el proyecto integral de la autopista aún está inconcluso. Restan construir alrededor de 63 kilómetros para completar los 157 kilómetros previstos entre Córdoba y San Francisco. Tras años de paralización, el Gobierno de Córdoba retomó recientemente el proceso para ejecutar los sectores pendientes mediante nuevas licitaciones, con la expectativa de finalizar la obra en los próximos años.

La autopista 19 no es solo una obra vial: es una arteria estratégica para el transporte de producción, la movilidad de miles de trabajadores y el vínculo cotidiano entre ciudades del este provincial. Por eso, el deterioro temprano de los tramos ya habilitados no solo plantea interrogantes técnicos o administrativos, sino también una preocupación compartida por toda la región.

En una ruta donde cada día circulan familias, transportistas y estudiantes, el estado del camino deja de ser un detalle de infraestructura para convertirse en una cuestión de seguridad y responsabilidad pública. Y para las comunidades que dependen de esta vía, la respuesta sobre quién debe mantenerla ya no puede seguir siendo un bache sin reparar.

El autor:

El Diario del Pueblo

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