05/05/2026

Empanadas con propósito: el sueño de Sandra y Ricardo que nació en pandemia y apunta hacia Malvinas

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La pareja de emprendedores de Monte Cristo participará del 1° Festival Provincial del Churro. Con la venta de sus productos artesanales, transforman una camioneta en motorhome para cumplir una deuda pendiente con la historia y el sur argentino: volver a las islas.

Entre los aromas a masa casera y el bullicio de los preparativos para el primer Festival Provincial del Churro y los Sabores Tradicionales, que se celebrará el próximo domingo 10 de mayo, emerge una historia que combina resiliencia, amor y memoria nacional. Se trata de la de Sandra y Ricardo, un matrimonio que encontró en la cocina un refugio durante la crisis sanitaria de 2020 y que hoy, cuatro años después, utiliza su emprendimiento gastronómico para financiar un objetivo de vida: viajar a Ushuaia y las costas del sur para sanar heridas que datan de 1982.

Del encierro al éxito: el marketing de la empanada

La historia de este equipo comenzó en el momento más crítico de la pandemia. Ricardo, quien se desempeñaba como camionero, y Sandra, que se encontraba sin empleo, llevaban 21 días de encierro estricto cuando la incertidumbre golpeó a su puerta. “No teníamos mucha plata, pero Ricardo me preguntó si me animaba a hacer empanadas”, relata Sandra. Con una estrategia de marketing infalible —hacer probar a los vecinos para luego recibir pedidos— el negocio despegó.

Lo que empezó en la cocina de casa con un par de bandejas escaló rápidamente a las ferias locales. “Al principio vendíamos paquetitos de tres empanadas a 50 pesos en una maderita apoyada en un ténder de ropa”, recuerdan entre risas. Hoy, cuentan con una infraestructura profesional que incluye horno pizzero, gasebo y una marca que los vecinos ya reconocen en cada evento regional: “los del evento de las empanadas”.

Una travesía con sello de excombatiente

Sin embargo, detrás de cada empanada árabe, cada alfajor y cada pan relleno, hay un ahorro destinado a un fin mayor. Ricardo fue movilizado durante la Guerra de Malvinas, prestando servicio en Comodoro Rivadavia y Ushuaia. Aquella experiencia, vivida desde la angustia y la juventud, dejó una huella que hoy busca transformar.

“Él quiere volver a ese lugar, pero para verlo desde otro punto, desde la emoción y no desde la tristeza”, explica Sandra mientras toma la mano de su compañero. Para lograrlo, la pareja vendió su automóvil y adquirió una camioneta tipo Traffic que están “camperizando” paso a paso. Cada venta de fin de semana es un mueble nuevo, una cortina o un trámite que los acerca a la ruta.

Subtítulo: “La segunda gestión” y el apoyo familiar

Con 10 años de relación, Sandra y Ricardo definen su presente como su “segunda gestión”, un equipo consolidado que no solo comparte el hogar, sino también la pasión por los fuegos. “Yo invento, estudio, me meto en la cocina de cero”, cuenta Ricardo, el encargado de que la masa casera mantenga esa calidad que hoy es su sello distintivo.

Sus hijos, aunque bromean diciendo que “están locos”, son el motor digital del proyecto. Son ellos quienes los impulsan a crear una cuenta de Instagram y un canal de YouTube para que la comunidad pueda seguir el viaje, que estiman comenzará en aproximadamente tres meses, una vez que se concreten los trámites de jubilación.

El festival como trampolín al sueño

El próximo 10 de mayo, el Festival de Monte Cristo no será solo un espacio para degustar sabores tradicionales, sino el escenario donde estos emprendedores darán uno de sus últimos pasos antes de emprender la travesía hacia el sur.

El hecho es relevante no solo por el aporte gastronómico a la región, sino por lo que simboliza: la capacidad de una comunidad para sostener los sueños de sus integrantes. Cuando Sandra y Ricardo enciendan los hornos este domingo, cada empanada vendida será un kilómetro más de ruta cumplido. Para ellos, el festival es la despedida perfecta de un pueblo que los vio crecer y el inicio de un viaje que, 42 años después, busca cerrar un capítulo de honor y memoria en las rutas argentinas.

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El autor:

El Diario del Pueblo

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