Campaña de donación de sangre y médula ósea
Las personas interesadas en ser donantes deberán inscribirse previamente.

El próximo 12 de agosto se llevará a cabo en Calchín, la Campaña de Donación de Sangre e Inscripción como Donantes de Médula Ósea.
Para ello, los interesados deberán inscribirse previamente en la Cooperativa de Calchín o al teléfono 3573-413513 de Silvia Roana.
Derribando mitos: quiénes pueden donar médula ósea
El Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH) del INCUCAI es la entidad que lleva el registro de las personas dispuestas a donar células para ser utilizadas en trasplantes.
Según el origen de las células progenitoras hematopoyéticas, pueden realizarse dos tipos de trasplantes:
Autólogo (se utilizan células madres sanas del propio paciente para reemplazar la médula ósea afectada o dañada).
Alogénico (se utilizan células madres sanas de donantes compatibles con el paciente receptor de las mismas).
¿Quiénes pueden donar médula ósea?
Aquellas personas de 18 a 40 años que:
Gocen de buen estado salud.
Pesen más de 50 kilos.
No tengan antecedentes de enfermedades cardíacas, hepáticas o infectocontagiosas.
En el caso de las mujeres, no deben estar embarazadas.
No tengan o hayan tenido enfermedad tumoral maligna (cáncer), hematológica (leucemia) o autoinmune (lupus, psoriasis, artritis, entre otras).

Para conocer el perfil genético del donante, previamente se realiza una extracción de sangre que permite conocer su código genético.
Existen dos métodos posibles para realizar la donación de CPH: por sangre periférica o por médula ósea.
Donación por sangre periférica
En este método, durante los 5 días previos a la donación el donante recibe estimulantes que liberan las CPH de la médula ósea al torrente sanguíneo.
Para realizar la extracción se utiliza una técnica que permite separar la sangre de las células progenitoras hematopoyéticas (aféresis) y luego infundir la sangre extraída.
Donación por médula ósea
Este procedimiento se efectúa en quirófano utilizando anestesia general, o localizada (raquídea). El mismo consiste en realizar distintas punciones en las crestas ilíacas hasta obtener la cantidad necesaria de CPH.
El único efecto secundario es el posible dolor en la zona donde se realiza la punción. Este normalmente desaparece en menos de 48 horas y se controla con analgésicos.