Arroyito, modelo de prevención: cuando la seguridad se construye con territorio, tecnología y vecinos
En el lanzamiento del Operativo Verano 2025–2026 y la inauguración de la nueva sede de la Secretaría de Seguridad y Guardia Local, el secretario de Prevención y Coordinación Institucional de la Provincia, José Gualdoni, dejó un mensaje contundente: no hay crecimiento, turismo ni progreso posible sin seguridad, y esa seguridad se construye entre el Estado y la comunidad.
Arroyito volvió a ser escenario de una definición política clara. Este miércoles, en el edificio donde supo funcionar Gendarmería Nacional y que hoy alberga la Secretaría de Seguridad y Guardia Local, el secretario de Prevención y Coordinación Institucional de la Provincia de Córdoba, José Gualdoni, encabezó un discurso que combinó reconocimiento, anuncios y una fuerte apelación al compromiso ciudadano.
Desde el inicio, Gualdoni marcó el tono: agradeció al intendente Gustavo Benedetti, al secretario del área Pablo Berardo, y a todo el equipo municipal por recibir una vez más a la Provincia en una ciudad que —remarcó— “trabaja y trabaja bien”. No fue una frase de ocasión. El funcionario recordó que ya son varias las visitas oficiales en los últimos dos años, señal de un trabajo sostenido desde el inicio de la gestión del gobernador Martín Llaryora, cuando Arroyito decidió poner definitivamente en agenda la prevención y la seguridad como política de Estado.
“Fruto de esa decisión es que se han logrado muchas cosas trabajando juntos”, afirmó Gualdoni, y extendió el reconocimiento a la Policía de Córdoba, al jefe de la Departamental y a las fuerzas de seguridad por la “humildad y grandeza” de articular tareas con las guardias locales, en el marco de un nuevo paradigma que hoy muestra resultados concretos en casi todo el territorio provincial.
Ese paradigma tiene números: 210 guardias locales ya están en marcha en Córdoba, y Arroyito fue una de las primeras en ponerse en funcionamiento. Una decisión temprana que hoy se traduce en estructura, equipamiento y formación. La inauguración del nuevo edificio no fue un simple corte de cintas: allí funcionan la Secretaría de Seguridad, el Centro de Monitoreo, el sistema Ojos en Alerta y un espacio destinado a capacitaciones. “Es darle al secretario lo que necesita para hacer bien su trabajo”, sintetizó el funcionario.
En ese contexto, Gualdoni puso en valor la política provincial de respaldo a las fuerzas de seguridad. Recordó el reciente egreso de más de 500 hombres y mujeres de la fuerza policial, los incentivos económicos, los bonos, la creación de la primera Escuela de Suboficiales en la ciudad de Córdoba y una definición que atraviesa la gestión: “los buenos son los de azul”. Una consigna que, en Arroyito, también abraza a la Guardia Local, uniformada, equipada, capacitada junto a la Universidad Nacional de Villa María y fortalecida con móviles y recursos.
Pero el eje central del mensaje estuvo puesto en una problemática que atraviesa no sólo a Arroyito, sino a muchas ciudades: la seguridad vial. Ruidos molestos, conductas imprudentes y accidentes que alteran la convivencia y, en los casos más graves, se cobran vidas. “No se trata sólo de prevenir delitos o violencia, sino de prevenir todo aquello que altere el orden y la convivencia pacífica, y eso es innegociable”, sostuvo.
Allí apareció una de las ideas fuertes del discurso: sin participación ciudadana no hay prevención posible. Gualdoni fue claro al señalar que ninguna fuerza puede llegar antes de que ocurran los hechos si el vecino no alerta. Con casi 40 mil habitantes, Arroyito tiene —dijo— “40 mil personas que pueden colaborar”, usando de manera inteligente las herramientas disponibles, desde Ojos en Alerta hasta los canales municipales ya existentes.
El lanzamiento del Operativo Verano 2025–2026 sumó otro capítulo al anuncio: Arroyito será incorporada a una iniciativa provincial pensada para la temporada estival, orientada no sólo a los vecinos sino también a quienes visitan la ciudad. El objetivo es claro: que el turista sepa que hay personal capacitado, tecnología, respuesta inmediata y un Estado presente. “El turismo no vuelve a un lugar donde no se siente seguro”, advirtió Gualdoni, enlazando seguridad, desarrollo y crecimiento económico.
El cierre dejó más que palabras. El secretario provincial anticipó que, en los próximos días, el municipio recibirá un nuevo vehículo para reforzar las tareas de prevención integral, reconociendo el esfuerzo, la gestión permanente y la inversión que Arroyito viene realizando en formación y equipamiento. “Premiamos a los que trabajan”, resumió.
Con una última reflexión, Gualdoni amplió la mirada: la inseguridad no es un problema exclusivo de Arroyito ni de Córdoba, sino de la Argentina. Frente a eso, destacó la decisión política del Gobierno provincial de impulsar una ley de seguridad y realizar una inversión histórica para fortalecer tanto a las fuerzas como a los municipios.
El mensaje fue claro y sin eufemismos: la prevención es integral, abarca lo vial, el delito, la violencia y todo aquello que afecta la convivencia. Y se construye con recursos, con coordinación institucional y, sobre todo, con una ciudadanía comprometida. En Arroyito, esa construcción ya está en marcha.