Córdoba apuesta al Camino de Brochero como principal destino de turismo religioso del país
Con el hermanamiento del Camino de Brochero con el de Santiago de Compostela (España), la Provincia apuesta fuerte a la consolidación del turismo religioso. Para hacer el recorrido se necesita contar con el “Pasaporte del Peregrino”, te contamos qué es y dónde conseguirlo.
La provincia de Córdoba, tierra de legado histórico, guarda un tesoro cultural y espiritual en el Camino de Brochero, el cura cordobés que se convirtió en santo bajo el papado de Francisco, y que tiene muchos puntos en común con la historia del actual Papa.
Esta ruta, que se extiende a lo largo de los valles y las sierras cordobesas, es mucho más que un simple recorrido geográfico; es un viaje a través de la vida y obra de uno de los santos más queridos de Argentina, José Gabriel Brochero, conocido como el “Cura Gaucho” o el “Cura Brochero”.

Cuenta la historia que no era un curita “políticamente correcto”. Pero también dicen que su vida cambió para siempre la de los habitantes de Traslasierra y de las zonas rurales más remotas de Córdoba.
Nació en Carreta Quemada (Santa Rosa de Río Primero), estudió en Córdoba y dedicó buena parte de su vida apostólica a Traslasierra. Ese camino, que abarca diversos puntos de interés que rememoran la vida y el legado del Cura Gaucho, es el que revaloriza la provincia de Córdoba y los municipios locales. Pero para hacerlo, hay un pasaporte propio.
El Pasaporte del Peregrino
Inspirados en la experiencia del Camino de Santiago (en España), que entrega a quienes lo hacen “La Compostela”, una especie de pasaporte que van sellando a medida que los peregrinos recorren las diferentes estaciones o puntos, en Córdoba, tomaron la misma iniciativa.
En el Centro de Interpretación Brocheriano (al lado de la Catedral) se puede obtener un pasaporte para que cada turista que lo recorra, pueda ir sellándolo. La idea es que los turistas puedan recorrer los quince circuitos internos, sumar millas recorridas y recibir un reconocimiento como peregrino brocheriano.
El Camino de Brochero inicia en Carreta Quemada, lugar de nacimiento del cura, y el pasaporte también se puede conseguir en el Parque Temático Brochero Niño de Villa Santa Rosa. No tiene costo, y se va sellando en las distintas postas.
Como el camino se puede hacer sin guía, de manera autoguiado, también hay comercios cercanos a las postas, donde sellan el pasaporte.

La Unidad Ejecutora del Camino de Brochero, integrada por los principales actores interesados en impulsar el desarrollo turístico, cultural y social del territorio que abarca este circuito, tiene un objetivo claro: posicionar este destino como el principal de turismo religioso del país.
Así lo expresa Marcelo Valdomero, subsecretario de Turismo de la Municipalidad de Córdoba: “Es un objetivo ambicioso, pero posible. No solo tenemos turismo de congresos y convenciones, creemos que este destino puede ser igualmente importante”.
Los puntos del Camino de Brochero
El trazado conecta tres destinos de Córdoba, Villa Santa Rosa, Ciudad de Córdoba y Villa Cura Brochero; mientras que la ruta inicia en la localidad del departamento Río Primero, en el paraje Carreta Quemada.

Allí nació Brochero, fue bautizado y transcurrió su infancia y adolescencia. Este diario cronicó la inauguración del Parque Temático Brochero Niño, un espacio que recorre los primeros años de vida del santo.
En la continuidad del recorrido, la historia llega a la capital cordobesa, donde estudió y completó su formación religiosa. En Córdoba se puede visitar la Manzana Jesuítica, sitio que habitaba diariamente. De hecho, Brochero vivió -igual que el Papa Francisco – en la manzana, más precisamente detrás de la Compañía de Jesús.
El recorrido finaliza en Villa Cura Brochero lugar donde se visualiza su obra de evangelización y ayuda al prójimo. Allí, además de la iglesia donde descansan sus restos, hay otro parque temático que recorre su vida apostólica.

Todas son paradas obligatorias, pero merece una especial mención el Camino del Peregrino -antes de llegar a Cura Brochero- en el medio de la inmensidad de las sierras (en las Altas Cumbres). A lo largo de sus 28 kilómetros, recuerda el sendero por el que transitaba San Brochero.
La historia del cura en Traslasierra comenzó en 1869, cuando fue designado vicario del Curato de San Alberto. En esa zona, construyó iglesias y viajó innumerables veces a Córdoba para pedir por la región.
Así, con insistencia, consiguió caminos, correo, banco y el canal de irrigación que lleva agua de Panaholma hacia Villa del Tránsito –localidad que luego sería rebautizada Villa Cura Brochero–. Además, como le preocupaba la educación, fundó en 1880 el Colegio Tránsito de María.

El recorrido implica unas seis horas de caminata, donde se realizan paradas en ocho estaciones construidas para la reflexión y oración de los peregrinos. Cada una de ellas, ubicada a unos 4,5 kilómetros de la siguiente, está identificada por un gran tótem de hormigón de seis metros de altura, coronado con piezas de metal rústico que forman la imagen de una cruz que eleva la figura de Brochero Santo al cielo.
Todos los turistas que elijan este espacio de recogimiento y reflexión comenzarán el recorrido en Giulio Cesare, sobre el Camino de las Altas Cumbres, kilómetro 105. A mitad de camino, se encuentra la revalorizada capilla de la localidad de Villa Benegas, un lugar acogedor y diferente.
Los números del turismo en Córdoba (y cómo Brochero podría duplicarlos)
Según datos provistos por la Subsecretaría de Turismo de la ciudad de Córdoba, la actividad turística representó ingresos por US$ 120 mil millones durante 2023. A ese número contribuye el turismo de congresos y convenciones, el deportivo, el gastronómico y el religioso. El de Congresos, por ejemplo, creció un 30% tomando datos de 2022 y 2023.
“La apuesta es lograr la internacionalización del Camino de Brochero y con eso los números pueden multiplicarse. Estamos trabajando mucho en eso, el próximo paso es un Observatorio de la actividad que nos de indicadores sobre los que empezar a construir “, concluye Baldomero.