“Andá despacio, mamá te espera”: cuando el dolor se transforma en un mensaje que cuida vidas
Dos madres de La Para, atravesadas por la pérdida reciente de sus hijos en un siniestro vial, encabezan una campaña de concientización que apela al corazón. Desde la madrugada y a la salida de los boliches, buscan concientizar a quienes vuelven a casa.

El silencio de la madrugada suele ser el escenario más crudo de las malas noticias. Es también, desde ahora, el tiempo elegido por dos madres de La Para para sembrar un mensaje simple, profundo y urgente: “Andá despacio, mamá te espera”.
El dolor que las une tiene nombre propio y una herida abierta. Sus hijos, Gaspar y Lisandro, protagonizaron un siniestro vial. Gaspar perdió la vida en el lugar. Lisandro luchó durante 30 días tras sufrir una grave lesión medular cervical. Sus madres conocieron la espera infinita, la esperanza sostenida a fuerza de amor y palabras, y también el desenlace que ninguna madre debería atravesar.
Lejos de reclamos punitivos o discursos de enojo, decidieron transformar ese dolor en una acción concreta de prevención vial. Así nació la campaña impulsada por el grupo “Mamá en Dolor”, que comenzará este miércoles a la salida del boliche de Balnearia, donde se presentará el grupo Desakta2.

La dinámica es tan sencilla como potente: ubicarse a una cuadra de la salida del boliche, de madrugada, con carteles y mensajes directos, sin juzgar ni señalar. “Vamos a pedir los permisos correspondientes de la municipalidad de Balnearia y Arroyito, que tienen boliches. Vamos a estar ahí, aunque tengamos que pasar la madrugada”, explicaron.
El eje del mensaje no es casual. “Estamos convencidas de que cuando leen la palabra mamá, los chicos frenan, hacen un parate. No es lo mismo leer ‘el alcohol mata’ que leer ‘mamá te espera’”, remarcan. No se trata de miedo, sino de amor. De recordar que siempre hay alguien aguardando el regreso.
La iniciativa cuenta para esta primera actividad con el acompañamiento de la Guardia Local, el apoyo del Municipio de Balnearia y la presencia policial, para que la actividad se realice de manera segura y ordenada. Además, las impulsoras invitan a quienes deseen sumarse, siempre desde el respeto, el cuidado y el corazón.
“No es un pedido de venganza ni de justicia. Es un pedido de reflexión”, sostienen. Un llamado sereno, pero firme, a bajar la velocidad, a cuidarse y a cuidar al otro.

En tiempos donde las estadísticas de siniestros viales golpean con fuerza a las comunidades del interior, esta campaña interpela desde un lugar distinto. No levanta la voz, no acusa. Abraza con palabras. Y recuerda, en medio de la noche, que la vida vale y que volver a casa también es un acto de amor.
Porque a veces, una frase a tiempo puede cambiar un destino. Porque siempre hay alguien esperando. Y porque, como ellas dicen, mamá es quien más te espera.