“Quedamos huérfanos”: el duro testimonio de un jefe comunal expone la crisis de las pequeñas localidades
El jefe comunal de La Quinta, Mario Giordanengo, planteó ante el dirigente radical Rodrigo de Loredo la difícil realidad que atraviesan las comunas del interior. Habló de falta de recursos, aislamiento y desgaste político.
En el encuentro político realizado en Villa Santa Rosa este martes 21 de abril, el jefe comunal de La Quinta, Mario Giordanengo, expuso con crudeza la situación que viven muchas pequeñas localidades del interior cordobés. Lo hizo ante el precandidato a gobernador de la UCR, Rodrigo de Loredo, donde detalló las dificultades económicas, el aislamiento territorial y el desgaste personal que implica la gestión. Como consecuencia, anticipó que no buscará la reelección tras esta primera experiencia al frente de la comuna.
“Es el peor momento para hacer política”
Giordanengo no evitó definiciones fuertes. “Me tocaron los peores años para trabajar en política”, afirmó, describiendo un contexto atravesado por la incertidumbre económica y la fragmentación del escenario político.
Proveniente del sector privado y con una vida ligada al trabajo rural, el mandatario remarcó el contraste entre su experiencia previa y la gestión pública. “Los chanchos son porfiados, pero es mucho más porfiada la gente”, lanzó en tono irónico, para graficar las tensiones cotidianas que enfrenta.
Comunas sin recursos y cada vez más aisladas
La Quinta es una pequeña comuna con alrededor de 270 votantes (mientas que no alcanzan los 200 habitantes, el resto llega de distintas localidades a sufragar en épocas electorales). Como muchas otras del interior, depende de recursos limitados y enfrenta costos similares —o incluso superiores— a los de ciudades más grandes.
“Pagamos todo más caro: la luz, los profesionales, el combustible. Y encima estamos alejados, entonces todo cuesta más”, explicó. En ese sentido, señaló que incluso garantizar servicios básicos como la atención médica implica un esfuerzo adicional: “Si queremos tener un médico, muchas veces lo tenemos que salir a buscar nosotros”.
Producción frenada y caminos intransitables
Otro de los puntos críticos es la infraestructura rural. Giordanengo advirtió que los caminos en mal estado afectan directamente la producción. “Sacar un camión hoy es imposible”, aseguró, pese a contar con rutas cercanas.
La situación no solo impacta en la economía local, sino también en la vida diaria de los vecinos, que enfrentan dificultades para trasladarse o acceder a servicios básicos.
“Recuperamos el pueblo y quedamos solos”
En el plano político, el jefe comunal recordó que el radicalismo volvió al poder en La Quinta en 2023 tras 24 años de gestiones peronistas. Sin embargo, expresó una fuerte sensación de abandono: “Trabajamos mucho para ganar una elección y quedamos huérfanos. Miramos para arriba y no sabemos a quién seguir”.
En ese contexto, también cuestionó la falta de conducción clara dentro del espacio político y las tensiones entre fuerzas: “El radicalismo no se pone de acuerdo, el peronismo te seduce con recursos y nosotros quedamos en el medio”.
Desgaste y decisión personal
El impacto de esta realidad no es solo institucional, sino también personal. Giordanengo fue contundente al explicar su decisión de no continuar: “Creo que las cosas se pueden cambiar, pero también siento que estoy perdiendo tiempo en esto, cuando podría estar trabajando en mi casa”.
Sus palabras reflejan una problemática más amplia: el desgaste de quienes gestionan en contextos adversos, con recursos escasos y alta demanda social.
Un reclamo que trasciende a una comuna
El testimonio del jefe comunal de La Quinta expone una situación que se repite en numerosas localidades del interior profundo: baja coparticipación, altos costos operativos y escasa asistencia estatal.
En un escenario donde las pequeñas comunidades sostienen gran parte de la producción y la vida rural, el reclamo por mayor acompañamiento y políticas específicas vuelve a tomar fuerza.
La advertencia es clara: sin apoyo y planificación, el futuro de muchas comunas podría quedar comprometido, no solo en términos de gestión, sino también en la continuidad de quienes están dispuestos a asumir ese desafío.