20/04/2026

Pilar dice basta: nueva ordenanza contra las “hordas de motos”

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El Municipio de Pilar, que acaba de aprobar una ordenanza contundente para poner freno a los grupos de motociclistas que transitan en manada, muchos veces con maniobras temerarias y generando alarma entre los vecinos.

Cuando el ruido, el caos y el peligro colman las calles, a veces solo una decisión drástica puede restaurar la paz. Así lo entendió el Municipio de Pilar, que acaba de aprobar una ordenanza contundente para poner freno a los grupos de motociclistas que transitan en manada, muchos veces con maniobras temerarias y generando alarma entre los vecinos.

Qué prohíbe y qué sanciona

La normativa define como “horda” a cualquier grupo de cinco o más motos que circulen coordinadas, ocupando la calzada, entorpeciendo el tránsito, intimidando o desarrollando maniobras peligrosas.

Las penalidades son drásticas:

  • Multas triplicadas para quienes participen en estas formaciones.
  • Secuestro inmediato de las motos, incluso si están aseguradas con cadenas o candados.
  • Posible inhabilitación para conducir.
  • En ciertos casos, los infractores podrían perder beneficios sociales municipales —una medida extrema que busca desalentar ese tipo de comportamientos.

Para las autoridades de Pilar —encabezadas por el intendente local— no se trata de una simple infracción de tránsito, sino de una conducta “antisocial, organizada” que amenaza la convivencia, la seguridad vial y la tranquilidad de los barrios.

¿Por qué esta medida?

Los reclamos vecinales eran muchos: ruidos insoportables, calles bloqueadas, maniobras peligrosas —un combo que alteraba la vida cotidiana. Desde el Municipio aseguran que las normativas vigentes ya no eran suficientes: lo que se observaba no era el error de uno u otro conductor, sino un fenómeno colectivo que desbordaba las herramientas tradicionales.

La nueva ordenanza aparece como una respuesta clara: poner en el centro la seguridad, el descanso y el derecho al espacio público de la mayoría. Porque no se trata solo de motos: se trata de ciudadanos que reclaman vivir sin ruido, sin miedo y sin paro de maniobras alocadas cada noche.

¿Qué buscará lograr?

Con estas sanciones, Pilar pretende:

  • Disuadir la circulación descontrolada en grupo. La amenaza real del secuestro y la multa severa cambia la ecuación para quienes consideraban la horda como una forma de expresión.
  • Restaurar la tranquilidad del espacio público, permitir que peatones, vecinos y automovilistas transiten con normalidad, sin sobresaltos ni bloqueos.
  • Reafirmar el principio de autoridad, mandando un mensaje claro: el derecho colectivo no puede ceder ante el desorden de unos pocos.

En definitiva, Pilar decidió actuar. Con una norma que no admite “grises”, pretende que los motores no sean sinónimo de caos. Que la ciudad vuelva a sentirse casa, no autopista nocturna. Porque en esa calle, cada vecino merece descansar.

El autor:

El Diario del Pueblo

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