Río Primero vivirá una jornada histórica con la llegada de las reliquias de Santa Bernardita Soubirous
El próximo domingo 1 de marzo, la comunidad recibirá las reliquias de la vidente de Lourdes en el Templo Parroquial. El Padre Mauricio Elías, desde Francia, acompañará la celebración en un encuentro abierto a todos.

Río Primero se prepara para una jornada que quedará grabada en la memoria espiritual de la comunidad. Este domingo 1 de marzo llegarán a la ciudad las reliquias de Santa Bernardita Soubirous, en el marco de la visita que recorre Argentina bajo el lema “Lourdes nos visita: un tiempo de gracia y esperanza”.
La iniciativa cuenta con la presencia del Padre Mauricio Elías, coordinador de lengua española del Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, quien viajará especialmente desde Francia acompañando las reliquias de la santa que, en 1858, afirmó haber recibido las apariciones de la Virgen María en la gruta de Lourdes.
La jornada comenzará a las 9:30 h con una charla a cargo del sacerdote, centrada en el mensaje de Lourdes y su vigencia en el mundo actual. A las 10:00 h se celebrará la Santa Misa y posteriormente se realizará la bendición e imposición con las reliquias, en el Templo Parroquial de Río Primero. La entrada será libre y gratuita.
Desde la organización remarcaron que estos encuentros suelen ser momentos de profunda oración y recogimiento, donde el rezo del Santo Rosario, la reflexión y la cercanía con las reliquias invitan a renovar la fe y la esperanza, especialmente en tiempos de incertidumbre social y personal.
Para muchos fieles, la figura de Santa Bernardita representa la sencillez, la humildad y la perseverancia en la fe frente a la adversidad. Su historia, marcada por la pobreza y la enfermedad, pero también por una convicción inquebrantable, sigue inspirando a millones de personas en todo el mundo.
En una comunidad como Río Primero, donde la vida parroquial ocupa un lugar central en la identidad colectiva, la llegada de las reliquias adquiere un significado especial. No se trata solo de un acontecimiento religioso, sino de un hecho que convoca a vecinos, familias y generaciones en torno a un mismo mensaje de fe y unidad.
Este domingo, el pequeño rincón cordobés se unirá simbólicamente a Lourdes y al mundo, en una jornada que promete ser, para muchos, un verdadero tiempo de gracia compartida.