Alerta sanitaria en Córdoba: confirman seis casos de Fiebre Hemorrágica Argentina y piden extremar la prevención
El Ministerio de Salud provincial intensifica las recomendaciones ante el aumento estacional de esta patología. La vacunación es la herramienta clave para los habitantes de las zonas rurales y periurbanas de los departamentos afectados.

En lo que va de 2026, la provincia de Córdoba registró la confirmación de seis casos de Fiebre Hemorrágica Argentina (FHA), una enfermedad viral aguda y grave que afecta principalmente a trabajadores rurales y habitantes de zonas donde circula el roedor Calomys musculinus. La situación activó los protocolos de vigilancia epidemiológica, dado que cinco de estos diagnósticos se concentraron solo durante el mes de mayo.
Los pacientes afectados residen en los departamentos Unión —específicamente en las localidades de Bell Ville y San Antonio de Litín—, San Justo (Saturnino María Laspiur) y General San Martín (Arroyo Algodón). A este registro se suma un caso detectado en un transportista de otra provincia que circuló por el corredor de Unión y Marcos Juárez. Actualmente, dos personas permanecen internadas, aunque la totalidad de los pacientes presentó una evolución favorable gracias a la atención en el sistema de salud público provincial.
La vacuna: el escudo principal
Desde la Dirección de Jurisdicción de Epidemiología e Integración de Niveles recordaron que la vacuna Candid#1 es la herramienta preventiva por excelencia y forma parte del Calendario Nacional de Vacunación. La inmunización está indicada exclusivamente para personas de entre 15 y 65 años que residan o desarrollen actividades laborales en los departamentos General Roca, Juárez Celman, Marcos Juárez, Roque Sáenz Peña, Río Cuarto, General San Martín, Tercero Arriba y Unión.
Es vital tener en cuenta que esta vacuna presenta contraindicaciones específicas: no debe ser aplicada en embarazadas, mujeres en período de lactancia, personas inmunosuprimidas o con enfermedades crónicas descompensadas. Asimismo, se deben respetar los plazos de espera respecto a otras inmunizaciones, ya que no se recomienda su administración si el paciente recibió otras vacunas o gammaglobulina durante el mes anterior.
Prevención en el campo y el hogar
La Fiebre Hemorrágica, causada por el virus Junín, se transmite principalmente al entrar en contacto con ambientes contaminados por la orina, saliva o sangre del roedor reservorio, ya sea a través de pequeñas heridas en la piel, mucosas o por la inhalación de aerosoles. Dada esta vía de contagio, el Ministerio de Salud reforzó una serie de recomendaciones prácticas para quienes viven en áreas endémicas:
- Higiene: Mantener un lavado cuidadoso de manos y realizar el recambio de ropa inmediatamente después de finalizar jornadas en el campo.
- Indumentaria: Utilizar calzado cerrado y ropa que cubra la mayor parte del cuerpo, además de guantes al manipular maquinarias agrícolas.
- Entorno: Mantener los alrededores de la vivienda desmalezados para impedir el acercamiento de roedores.
- Alimentación: Hervir verduras recolectadas, conservar los alimentos en recipientes herméticos y evitar llevarse a la boca tallos, hojas o granos.
Un cuadro que requiere atención inmediata
El comienzo de la enfermedad suele ser inespecífico, con síntomas como decaimiento, falta de apetito, cefalea y fiebre moderada. Sin embargo, el cuadro puede escalar rápidamente hacia dolores musculares, articulares, abdominales, irritabilidad, mareos y hemorragias en nariz o encías.
Ante la aparición de estos signos, la rapidez en el diagnóstico es fundamental. El único tratamiento disponible es la administración de plasma inmune de convaleciente, un recurso que debe aplicarse indefectiblemente dentro de los primeros ocho días de evolución para ser efectivo. La comunidad, especialmente la que desarrolla labores en el sector rural, debe mantener la guardia alta durante los próximos meses ante este aumento estacional, priorizando la consulta médica temprana y la vacunación preventiva en los centros de salud habilitados.