Río Primero se une por Juliana: un cicloturismo solidario para soñar con un futuro sin límites
La comunidad se moviliza en una cruzada emocionante. Este 14 de junio, la Escuela Municipal de Ciclismo organiza una jornada deportiva con un solo objetivo: recaudar los fondos necesarios para que Juliana pueda viajar a México y someterse a un tratamiento de neuroestimulación que cambiará su vida.

En Río Primero, la solidaridad no es una palabra abstracta; tiene nombre, apellido y una sonrisa que conmueve. Juliana, una niña de apenas 2 años y 10 meses que nació prematura extrema y lucha contra un diagnóstico de porencefalia y parálisis cerebral, necesita de todos nosotros. Su familia ha iniciado una campaña contrarreloj para reunir 45.000 dólares, el costo necesario para un protocolo médico en Monterrey, México, que podría ofrecerle la oportunidad de ganar independencia, movilidad y, fundamentalmente, una mejor calidad de vida.
El próximo domingo 14 de junio, el deporte se pone al servicio de esta causa con un Cicloturismo Solidario que partirá hacia la Comuna de Comechingones. Con un recorrido de 45 kilómetros, la Escuela Municipal de Ciclismo invita a vecinos y aficionados a participar de esta jornada de integración. El costo de inscripción es de 15.000 pesos y el evento cerrará con una merienda compartida, sorteos y actividades para toda la familia.
“Prepárate para vivir de terapia en terapia”
La historia de Juliana es una lección de resiliencia. Su madre, Fernanda, recuerda con crudeza el día que recibió el diagnóstico tras el nacimiento prematuro de su hija: “Me dijeron así, yo no me voy a olvidar nunca: ‘prepárate para vivir de terapia en terapia’. Esas fueron las palabras de la doctora del NEO, yo no me voy a olvidar nunca”.
Juliana nació con solo 1,120 kg y superó 82 días de internación en terapia intensiva neonatal, demostrando desde el primer suspiro una fortaleza inquebrantable. Hoy, a pesar de sus limitaciones físicas —no puede pararse, sentarse ni comer por sus propios medios—, Juliana es una niña conectada, escolarizada y feliz. “La Juli es especial, la Juli es como yo te decía, se lo merece. Y dije: bueno, si me tengo que tirar a la pileta, me tiro y vemos si llegamos”.
Una esperanza que llega desde México
La posibilidad del viaje surgió de la tenacidad de Fernanda, quien tras investigar exhaustivamente, logró ser seleccionada para el protocolo de neuroestimulación en un hospital especializado de Monterrey. Este tratamiento busca activar la neuroplasticidad: lograr que el cerebro de Juliana cree caminos neuronales alternativos para recuperar la movilidad que hoy le falta en su lado izquierdo.
“Apuntamos a que sus terapeutas logren que, por lo menos a los 5 años, sea un poquito más independiente. Que camine, o al menos se pare, que eso es muy importante. Para que ella no tenga tanta dependencia como hoy en día”, explica Fernanda con la esperanza puesta en el 14 de agosto, fecha prevista de llegada a México.
Cómo sumarse a la causa
La comunidad ya ha demostrado una respuesta abrumadora, con miles de personas colaborando con la campaña solidaria. Sin embargo, la meta es ambiciosa y el tiempo apremia. La familia, lejos de pedir una ayuda desinteresada, planea retribuir el apoyo con sorteos de equipos y sorpresas, buscando que cada aporte sea un gesto de amor compartido.
Para participar del cicloturismo o colaborar con la campaña, los interesados pueden comunicarse al 3574453811 (Profe Facu). Es fundamental que los ciclistas asistan con bicicleta en condiciones, casco, luces (delanteras y traseras), abrigo e hidratación. En esta travesía, cada pedalada cuenta, y cada aporte acerca a Juliana a esa posibilidad de autonomía que tanto merece. La cita es una invitación no solo a disfrutar de la naturaleza, sino a ser protagonistas de un milagro que, entre todos, es posible construir.
