Ruta 17: entre la promesa del asfalto nuevo y el primer parche inesperado
La tan esperada habilitación de la nueva calzada debía traer alivio a vecinos y turistas, pero a solo dos días de su apertura, el acceso oeste a Balnearia volvió a exigir precaución. La obra avanza, aunque deja en evidencia los desafíos de una arteria clave para la región.
La Ruta Provincial 17 volvió a ser noticia. Desde la tarde del miércoles 17 de diciembre, el tramo recientemente asfaltado comprendido entre la rotonda de Sancor y el ingreso oeste a la localidad del departamento San Justo, quedó oficialmente habilitado para la circulación, marcando un antes y un después en una obra largamente reclamada por la comunidad.
Vecinos, productores y turistas comenzaron a transitar la nueva calzada, celebrando una mejora sustancial en uno de los corredores más importantes que conectan Balnearia con Miramar y el corredor turístico de Ansenuza.
El flamante pavimento prometía un recorrido más ágil, seguro y confortable. Desde los primeros minutos, la recomendación fue clara: circular con precaución para cuidar entre todos una obra que representa una inversión clave en infraestructura y desarrollo regional.
Sin embargo, la postal de entusiasmo inicial se vio matizada apenas dos días después. En Balnearia, el acceso oeste a la localidad obligó nuevamente a reducir la velocidad: la ruta nueva ya tiene su primer parche. En ese sector puntual se iniciaron tareas de reparación, debido a trabajos complementarios vinculados a la colocación de un nuevo alcantarillado. La empresa a cargo de la obra se encuentra trabajando en el lugar, mientras se solicita máxima atención a quienes circulan por la zona.

El contraste no pasa desapercibido. La Ruta 17 es un símbolo de una deuda histórica con la región. A principios de noviembre, el intendente de Balnearia, Miguel Méndez, había subrayado la magnitud del proyecto y su impacto esperado: “Era un reclamo histórico: el tramo entre Balnearia y la planta Sancor era prácticamente intransitable. Hoy la obra avanza muy rápido y creemos que para fin de diciembre ya estará habilitada gran parte. Es una obra que estaba prevista para un año, pero se está ejecutando en mucho menos tiempo”.
Méndez también adelantó que la segunda etapa contempla la reparación del tramo entre Miramar y el ingreso a Balnearia, además de mejoras en la costanera y en sectores urbanos por donde atraviesa la ruta, integrando conectividad vial con desarrollo turístico y urbano.
La Ruta 17 avanza, con logros visibles y tropiezos que recuerdan que las grandes obras no están exentas de ajustes. El desafío ahora será consolidar lo hecho, resolver los inconvenientes y cumplir con la expectativa de transformar definitivamente una vía clave para la producción, el turismo y la vida cotidiana de toda la región.
Fotos gentileza El Tiempo de Ansenuza