19/05/2026

Halcones en el cielo de Río Primero: el Municipio recurre a la cetrería para controlar la plaga aviar

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Dos cetreros profesionales fueron convocados para intervenir en plazas y espacios públicos de la ciudad. El objetivo es disuadir la sobrepoblación de palomas con un método natural, regulado y respetuoso del ambiente.

En los próximos días, quienes caminen al atardecer por las plazas principales de Río Primero podrían levantar la vista y encontrarse con una imagen poco habitual: halcones sobrevolando los árboles en vuelos rasantes, de rama en rama, marcando territorio. No se trata de un espectáculo, sino de una estrategia planificada por el Municipio para enfrentar la creciente plaga aviar que afecta los espacios públicos de la ciudad.

La intervención estará a cargo de los cetreros Alejandro Obregón y Alfredo Corapi, profesionales especializados en control aviar que fueron convocados para evaluar y ejecutar tareas de disuasión en sectores críticos, principalmente en las plazas céntricas.

“La cetrería es un arte muy antiguo, específicamente la caza con aves rapaces”, explicaron en un video difundido por el Municipio. “Nosotros entrenamos halcones para distintas funciones y, en este caso, trabajamos en control de plagas aviares”.

Un método natural y disuasivo

El procedimiento no implica exterminio sino desplazamiento. Las aves rapaces —principalmente halcones y gavilanes— sobrevuelan las zonas afectadas generando un efecto de amenaza natural sobre las palomas, que reaccionan ante la presencia de su depredador.

“Nuestro trabajo es disuadir a esta plaga, principalmente palomas, provocándoles el estrés suficiente como para que se desplacen hacia otras zonas de descanso”, detallaron los especialistas. El objetivo es reducir la concentración de aves en los espacios públicos más concurridos, donde generan suciedad, deterioro del mobiliario urbano y riesgos sanitarios.

El operativo se desarrollará principalmente al ocaso, durante el atardecer y las primeras horas de la noche, momentos en que las palomas buscan lugar para dormir.

Recomendaciones para los vecinos

Desde el Municipio solicitaron la colaboración de la comunidad. Los cetreros pidieron especialmente que, en los horarios de trabajo, las mascotas sean llevadas con correa y alejadas de la zona de operación.

“Estos halcones están acostumbrados a cazar liebres, conejos o cuises. Una mascota pequeña podría ser confundida con una presa”, advirtieron. La recomendación es simple pero clave: mantener a los animales sujetos mientras dure la intervención.

El trabajo será progresivo. “La plaga es importante y llevará tiempo, pero estamos seguros de que podremos satisfacer las necesidades de la ciudad”, aseguraron.

Una práctica regulada en Córdoba

La cetrería no es improvisación ni espectáculo exótico. Es una actividad milenaria con más de cuatro mil años de historia, declarada en 2010 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

En la provincia, su ejercicio está regulado oficialmente por la Secretaría de Ambiente, que otorga licencias, controla criaderos habilitados y supervisa las condiciones sanitarias y legales de las aves. De hecho, Córdoba fue la primera provincia del país en reglamentar y legalizar esta práctica mediante resolución oficial publicada en 2019.

Aunque tradicionalmente vinculada a la caza deportiva, la cetrería también cumple un rol clave en el control aviar. Se utiliza en campos, zonas portuarias, plantas cerealeras e incluso aeropuertos, donde la presencia de aves puede generar riesgos operativos. Su principal ventaja es que se trata de un método ecológico, selectivo y no contaminante.

Espacios públicos y convivencia

La decisión municipal de recurrir a cetreros profesionales marca un enfoque diferente frente a una problemática que no es exclusiva de Río Primero, pero que aquí impacta de manera directa en la vida cotidiana de vecinos y comerciantes.

Las plazas son lugares de encuentro, recreación y memoria colectiva. Mantenerlas en condiciones adecuadas no solo es una cuestión estética o sanitaria, sino también un modo de cuidar el patrimonio común.

La presencia de halcones en el cielo local no será permanente ni decorativa: será parte de una estrategia técnica y regulada que busca recuperar el equilibrio en el uso de los espacios públicos. En tiempos donde las soluciones rápidas suelen imponerse, la apuesta por un método natural y controlado abre un debate interesante sobre convivencia urbana y gestión ambiental.

Porque, al final, la calidad de vida en una ciudad también se mide en esos detalles cotidianos: poder sentarse en una plaza limpia, caminar sin riesgos y disfrutar del espacio compartido. Y en ese desafío, la comunidad tiene un rol tan importante como el propio municipio.

El autor:

El Diario del Pueblo

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