Cuando los sueños se convierten en paisaje: la emoción de Martín Guzmán en la inauguración del Centro de Interpretación de La Para
El exintendente parense y actual secretario de Áreas Protegidas de Córdoba repasó la historia, las luchas y las “locuras necesarias” que hicieron posible una obra emblemática para el desarrollo ambiental y turístico de la región Ansenuza.

La inauguración del Centro de Interpretación del Paisaje en La Para tuvo uno de sus momentos más intensos y conmovedores con las palabras de Martín Guzmán. Exintendente de la localidad y hoy secretario de Áreas Protegidas de la Provincia de Córdoba, Guzmán habló desde un lugar profundamente personal, donde la gestión pública se mezcla con la memoria, el afecto y la convicción política.
“Voy a tratar de no emocionarme; el día que no me emocione, dejo la política”, dijo apenas comenzó, marcando el tono de un discurso atravesado por recuerdos, agradecimientos y la reivindicación de una obra que durante años fue vista como un “elefante blanco” y hoy es una realidad concreta al servicio de la comunidad.
Guzmán recordó los orígenes del proyecto, su vinculación con el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el enorme desafío que implicó sostenerlo cuando apenas estaba ejecutado en un 40%. “Era una mochila pesada”, confesó, al evocar el momento en que, convocado por la ministra Victoria Flores, se sumó al Ministerio de Ambiente y volvió a poner sobre la mesa una obra que muchos daban por perdida.
En su repaso histórico, destacó el rol de los vecinos y de las instituciones locales, subrayando que la política “es estar de paso” y que las obras verdaderamente importantes trascienden nombres y gestiones. En ese sentido, valoró decisiones tomadas años atrás, como la compra del camping municipal, y la visión de pensar un nuevo perfil para La Para cuando el turismo tradicional ligado al agua comenzó a declinar.
“La mar se nos fue, había que pensar algo distinto”, señaló, y allí apareció la apuesta por un proyecto sustentable, innovador y con identidad ambiental. Casas y escuelas construidas con botellas recicladas, ideas que parecían descabelladas en su momento, terminaron despertando el interés y la aprobación de organismos internacionales. “A veces hay que ser un poco loco”, afirmó Guzmán, reivindicando la pasión como motor de las transformaciones profundas.
El actual secretario de Áreas Protegidas también puso en valor el trabajo de los guardaparques y el impacto que este tipo de obras tiene en la jerarquización ambiental y turística de La Para, integrándola al sistema de áreas protegidas y al corredor de Ansenuza. En ese marco, agradeció el acompañamiento constante del Gobierno provincial y, en particular, del gobernador Martín Llaryora, a quien reconoció por “no olvidarse nunca de La Para”.
Con palabras sinceras y un tono íntimo, Guzmán celebró formar parte de una gestión que —según expresó— dio respuestas concretas a las instituciones y sostuvo proyectos estratégicos incluso en contextos difíciles. “Detrás de cada cosa que se logra hay alguien que le pone amor y pasión; sin eso, nada de esto hubiera llegado a La Para”, resumió.
El cierre fue una invitación a seguir mirando hacia adelante, convencido de que el Centro de Interpretación del Paisaje no es un punto de llegada, sino un nuevo comienzo. Entre aplausos, agradecimientos y deseos de un próspero 2026, el discurso dejó una certeza compartida: cuando la visión se sostiene en el tiempo, los sueños también pueden convertirse en paisaje.