Arroyito suma más vida nativa: una plantación que marca el camino hacia una ciudad sostenible
En una acción conjunta entre la familia del Ing. Ricardo Raimondi y el Gobierno Municipal, se plantaron 110 algarrobos nativos en el periurbano de Arroyito, fortaleciendo la biodiversidad local y reafirmando el compromiso ambiental de la ciudad.

Arroyito volvió a dar un paso firme en su compromiso ambiental. En el marco de las acciones impulsadas por el Área de Ambiente y Energía, se llevó adelante una plantación de árboles autóctonos que refuerza el arbolado urbano y apuesta por un modelo de desarrollo sostenible basado en la biodiversidad local.
En una jornada cargada de simbolismo y trabajo colaborativo, la familia del Ingeniero Ricardo Raimondi plantó 110 algarrobos, especie nativa clave para los ecosistemas del centro-norte cordobés, en el campo periurbano de su propiedad. La iniciativa se realizó junto al Gobierno Municipal, en un encuentro donde participaron familiares y personal municipal, unidos bajo un mismo propósito: sumar más vida verde a Arroyito.

El aporte de la familia Raimondi no se limitó a la plantación. También donaron los árboles, los tutores y una hoyadora, herramienta indispensable para agilizar y expandir las tareas de forestación en distintos sectores de la ciudad. Se trata de una acción que deja huella: fortalece la biodiversidad, mejora el paisaje, incrementa la captura de carbono y consolida un corredor verde estratégico para Arroyito.
El Intendente Gustavo Benedetti destacó el valor del gesto: “Quiero expresar mi profundo agradecimiento a la familia Raimondi por este compromiso enorme con Arroyito. Cuando el sector privado y el Estado trabajan juntos, las transformaciones se multiplican. El cuidado del ambiente es una construcción colectiva y cada acción cuenta”.

Además, sostuvo que esta iniciativa es parte del rumbo que la ciudad decidió tomar: “Seguiremos impulsando políticas que protejan nuestros espacios verdes y promuevan el desarrollo sostenible. Plantar un árbol es sembrar futuro, y hoy dimos un paso más en esa dirección”.
La plantación de algarrobos se convierte así en un ejemplo concreto de cómo la articulación público-privada fortalece las políticas ambientales y permite construir ciudades más resilientes, verdes y preparadas para los desafíos climáticos del futuro.
Arroyito reafirma su compromiso: cuidar la naturaleza es también cuidar la vida.
