Monte Cristo consolida su modelo de economía circular con la recuperación de casi dos toneladas de plástico
La ciudad alcanzó un hito en su gestión ambiental tras procesar 1.900 kilogramos de plástico recolectados en sus Puntos Verdes. El material, ya convertido en fardos, fue entregado a la firma Coca-Cola Andina para su reinserción en la cadena productiva.

El compromiso ciudadano con la separación de residuos en origen comienza a arrojar resultados concretos y medibles en Monte Cristo. En un reciente operativo de logística ambiental, el Municipio logró procesar y recuperar 1.900 kilogramos de plástico, material que fue debidamente clasificado y acondicionado en el Centro de Economía Circular local.
La labor no se limitó a la recolección, sino que implicó un proceso técnico de tratamiento: el plástico recuperado fue compactado en 45 fardos, los cuales fueron entregados formalmente a la empresa Coca-Cola Andina. Bajo el esquema de economía circular, estos insumos serán sometidos a procesos industriales para transformarse en nuevas botellas, cerrando así un ciclo virtuoso que evita que los desechos terminen en enterramientos sanitarios o basurales a cielo abierto.

El vecino como protagonista
Este logro no es un hecho aislado, sino el fruto de una política de concientización sostenida que ha logrado instalar los “Puntos Verdes” como una referencia cotidiana para los vecinos de Monte Cristo. La eficiencia del sistema depende, en última instancia, de la responsabilidad individual al momento de descartar los envases: la separación correcta en el hogar es el primer eslabón de una cadena que termina reduciendo el impacto ambiental de toda la ciudad.
Para la gestión municipal, estos números representan más que simples estadísticas de peso. Significan una validación del modelo de economía circular como una herramienta viable para el desarrollo local. En una región donde la gestión de residuos sólidos urbanos constituye uno de los desafíos más urgentes para los intendentes, la experiencia de Monte Cristo se perfila como un caso testigo de cómo la infraestructura pública y el compromiso comunitario pueden articularse para obtener resultados de escala industrial.

Un camino hacia la sustentabilidad
La relevancia de esta noticia radica en su proyección a futuro. Con la entrega de estos 45 fardos, el Municipio no solo alivia la presión sobre el sistema de disposición final, sino que también fomenta una cultura del reciclaje que posiciona a la ciudad como un actor activo en la protección del medio ambiente en el departamento Río Primero.
La administración local ya ha anticipado que continuará fortaleciendo los canales de recolección diferenciada. El éxito de esta etapa permite proyectar nuevos convenios con empresas de gran envergadura, consolidando a Monte Cristo como una referencia regional en el tratamiento de residuos. La transformación de 1.900 kilogramos de plástico en nueva materia prima es, sin duda, un paso firme hacia una ciudad que ha decidido priorizar la sustentabilidad como eje innegociable de su crecimiento.